Controles exhaustivos en la seguridad y las normativas
Todos los barcos que participan en la Barcelona World Race fueron sometidos antes de partir el pasado viernes a un exhaustivo proceso comprobación de los aspectos de seguridad que establecen las normas de la clase Imoca y las de navegación de altura de la ISAF (Federación Internacional de Vela).
Se revisa que todos los sistemas de comunicación funcionen, los chalecos salvavidas, las líneas de vida, los arneses, las bengalas... Incluso que llevan alimentos de alto valor calórico en una bolsa de emergencia que cogerían en caso de tener que abandonar el barco. También deben llevar ropa en una bolsa al vacío. Es una lista larga, y se tardan entre dos y tres horas para inspeccionar cada barco.
Según Enrique Molinelli, uno de los siete medidores oficiales de la clase Imoca, "nos centramos sobre todo en seguridad, pero también comprobamos cosas como el ancla". El medidor de la Clase Imoca controla las características técnicas del barco, tales como el aparejo, la quilla y las pruebas de estabilidad y estructurales.
Los patrones tienen que estar a bordo durante la inspección. Un aspecto importante es que ambos tripulantes deben garantizar que conocen el funcionamiento de todo. Por ejemplo, se les pide que usen el VHF y el teléfono Iridium.