Primera reunión con un mandatario extranjero

Dilma Rousseff y el príncipe Felipe hablan de economía, cultura y cooperación

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, hablaron de las relaciones comerciales, culturales y de cooperación entre España y el país suramericano, durante un encuentro que tuvieron en Brasilia, el primero que mantiene Rousseff con un mandatario extranjero.

En el encuentro, Rousseff y el príncipe constataron el "buen" estado de la implementación de las compañías españolas en Brasil, sobre todo en los sectores energético, tecnológico y financiero.

Coincidieron en analizar que sería "bueno para ambos países" un aumento de la presencia de las empresas españolas en el país suramericano, aprovechando las perspectivas de crecimiento que se abren con la celebración de grandes eventos como el Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016.

La mandataria brasileña señaló su interés en atraer inversiones de España, comentó las oportunidades para la mano de obra cualificada del país europeo que se abren en Brasil y también mostró su interés en incrementar la presencia de las empresas de su país en España.

También hablaron de la posibilidad de aumentar la cooperación en el área de defensa y en la industria militar, aunque no analizaron ningún proyecto en concreto en esta materia.

En el área cultural, aplaudieron los avances "positivos" logrados hasta ahora en la expansión de la enseñanza del español en Brasil y señalaron que ambas partes deberán "favorecer" que aumente la oferta de clases de este idioma en Brasil.

El príncipe Felipe ofreció la ayuda de España para cooperar en el reto de Brasil de erradicar la pobreza, que constituye el principal compromiso asumido por Rousseff al asumir el poder.

Asimismo, se comprometieron a colaborar de forma conjunta en terceros países de África y América Latina y en especial en Haití, país en el que tanto Brasil como España ya están desarrollando proyectos de cooperación.

El heredero de la Corona le entregó a Rousseff una carta del rey Juan Carlos y le transmitió la invitación del Gobierno español para que visite el país "cuando considere" y antes de la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Cádiz en 2012.

Después de la cita con la mandataria brasileña, el príncipe Felipe asistió a un encuentro con representantes de la comunidad española en Brasilia, entre los que se encontraban algunos españoles emigrados en 1960, fecha en la que fue inaugurada la capital brasileña.

El príncipe, que llegó ayer a Brasilia para asistir a los actos de investidura de Rousseff, emprendió el viaje de regreso a Madrid poco después del mediodía del domingo.