Recurso contencioso-administrativo

El Supremo niega cautelares a las grandes eléctricas contra el decreto del carbón

El Tribunal Supremo denegó ayer a Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa las medidas cautelares que habían solicitado contra el real decreto que establece el consumo obligatorio de carbón nacional en las centrales térmicas a un precio regulado.

Las tres compañías mantienen en el Supremo un contencioso administrativo contra una norma que implica el pago de una ayuda de Estado, que fue autorizada en septiembre por la Comisión Europea. También esta decisión fue recurrida por las mismas compañías ante el Tribunal de la UE, que concedió medidas cautelarísimas a las denunciantes, en tanto analiza la suspensión cautelar.

En España, las empresas pidieron al Supremo que paralizase cautelarmente la compra de mineral que le exigió el Ministerio de Industria como parte del proceso. Sin embargo, al tratarse de un reglamento que desarrollaba el real decreto recurrido y que, en el momento de la denuncia aún no se había aprobado, las eléctricas acudieron a la Audiencia Nacional (por ser una orden ministerial) que sí les otorgó las cautelarísimas solicitadas.

Pero esta decisión de la Audiencia estaba ligada a lo que determinase el Supremo sobre las cautelares que, finalmente, ha denegado. En el auto de ayer, el tribunal considera que las cartas de compromiso para la compra de carbón que debían firmar las afectadas "no supone un daño irreparable" ya que puede condicionarse su continuidad a la ilegalidad de las medidas del real decreto y a la sentencia definitiva. Por otro lado, los perjuicios alegados tampoco son irreparables, pues son de carácter económico y, por tanto, resarcibles. En cuanto a la apariencia de buen derecho, considera que, frente a la opinión de las denunciantes, prevalece la presunción de que el Estado defiende los intereses generales y cree que el asunto de fondo es tan complejo que hay que esperar al análisis del procedimiento principal.

En cualquier caso, las medidas del decreto no se pueden poner en marcha, pues al estar suspendidas temporalmente las ayudas de Estado en Luxemburgo, las eléctricas no podrían cobrar en el mercado por su producción.