El Gobierno no logra apoyos

El Congreso tumba la 'ley Sinde'

Los votos en contra de todos los grupos parlamentarios, salvo el PSOE, han tumbado la ley Sinde, una disposición adicional incluida en la Ley de Economía Sostenible que prevé el cierre de páginas web que facilitan la descarga de archivos protegidos por derechos de autor. El resultado final fue de 18 votos a favor y 20 en contra.

PP, PNV, CiU, Coalición Canaria y todos los grupos de izquierdas se han opuesto a la ya conocida como ley antidescargas, y ello pese a las múltiples negociaciones mantenidas por el Gobierno a lo largo de todo el día con los distintos partidos.

Este resultado supone un duro golpe no sólo para la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, su principal impulsora, y para el Ejecutivo, también lo es para las entidades de gestión de derechos de autor que este lunes ya amenazaron con que si no salía adelante la ley o resultaba descafeinada defenderían ante Bruselas "una posición más dura" y pedirá que se persiga a los usuarios que hagan descargas ilegales.

A lo largo del día, los portavoces tanto de CiU, el grupo que hasta última hora podía haber cambiado el signo del resultado de la votación, como del PNV han manifestado la necesidad de acometer una revisión sistemática de la actual ley de propiedad intelectual o la elaboración de una nueva. æpermil;ste último partido ha rechazado la ley "por motivos de forma y de fondo", ya que considera que la solución que propone el Gobierno con esta disposición no es "la idónea".

Por su parte, el PP ha criticado que la ley Sinde no se adapta a la Constitución y ha criticado al Gobierno de no haber querido llevar a cabo una negociación sobre el tema.

Desde las 20:30 horas de hoy un grupo de internautas manifiesta su "alegría" por el resultado de la votación. Mientras, algunas distribuidoras de cine han apagado sus webs en defensa de la ley y más de 150 escritores, entre ellos Almudena Grandes, Rosa Montero y Juan José Millás, han firmado un manifiesto a favor de los derechos de autor ante "el saqueo que se está produciendo desde hace años en los productos digitales".

Tras este varapalo, ahora se espera la reacción del Gobierno, que tendrá que estudiar las opciones que le quedan si quieren regular las descargas de archivos de Internet.