Según el análisis de Euler Hermes

La caída de rentabilidad de Airbus y Boeing no se debe a la crisis, sino a sus propios retrasos

La caída de la rentabilidad operativa de las constructoras aeronáuticas Airbus y Boeing no se debe a la crisis económica, sino que está motivada por los sobrecostes provocados por los propios retrasos de las compañías en el desarrollo y producción en los que "incurrieron" ambas empresas en ciertos programas, según el análisis llevado a cabo por la empresa de seguros de crédito Euler Hermes.

De esta forma, el descenso del 4,2% de la rentabilidad que tenía la constructora norteamericana en 2008, al -1,7% en el que se colocó en 2009, provienen de sus retrasos en el programa de entrega de su modelo Boeing 787.

Airbus, por su parte, pasó en 2008 del 8,7% de rentabilidad al 1,5% existente en 2009, motivado, según el estudio, por los sobrecostes ocasionados a causa del retraso en el A380.

Con estos datos, Euler Hermes desmiente que la caída drástica de la rentabilidad en las empresas constructoras más relevantes del mercado internacional se deban a las malas coyunturas económicas existentes, sino que achaca el descenso a una incorrecta gestión de las empresas.

Además, el estudio revela que el duopolio Airbus-Boeing "ve amenazada" su hegemonía mundial a medio plazo por el "rápido" avance de fabricantes como la canadiense Bombardier pero, sobre todo, por el crecimiento de la empresa china Comac, la brasileña Embraer y la rusa Irkout.

Según el economista jefe de Euler Hermes, Larine Berger, 2009 ha sido un "punto de inflexión" que marca, por un lado, el ascenso de las compañías de los mercados emergentes y, por otro, la "ambición" de los fabricantes sobre un mercado "dominado" por Boeing y Airbus, por lo que este cambio constituye un "gran desafío" para la industria aeronáutica europea.

Con este panorama, Euler Hermes afirma que los fabricantes deberán "intensificar sus esfuerzos" porque la innovación "será decisiva". Así, canaliza el éxito de las compañías a través de una adecuada respuesta a las exigencias de las empresas aéreas en materia de consumo de carburante y de emisiones de CO2.

En ese sentido, el analista sectorial de Euler Hermes, Bruno Goutard, ha considerado que el "reto" gira en torno a la elección de motores y al empleo de materiales compuestos que permitan "aligerar" los aparatos.

Operando sobre ciclos largos, la industria aeronáutica ha mantenido su nivel de actividad gracias a los pedidos firmados antes de la crisis económica, puesto que esas demandas representan seis o siete años de producción.

Según el informe, a pesar de que los pedidos cayeron en 2009 -descenso del 70% con respecto a 2008-, han remontado un 50% en 2010, reafirmando así las buenas perspectivas de los fabricantes de aviones a medio plazo.

En ese sentido, se prevé una recuperación en las compañías aéreas gracias a la reducción de costes emprendida en 2009-2010, lo que se traducirá, según la empresa analista, en una mejora del 1% en el margen neto de las compañías en 2010, y en una subida del 2% en 2011.

Con respecto al tráfico aéreo, el informe asegura que este ha mejorado en el presente ejercicio en todas las zonas. Esta recuperación incluye tanto a los pasajeros -mejora del 7,7%-, como a las mercancías, que se recuperaron un 20% en todo el mundo.