Pide difundir las operaciones frente el "recelo" de los mercados

El Banco de España urge a las cajas a reducir los plazos previstos de consolidación de las fusiones

El subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, ha apremiado a las cajas de ahorros a acometer una nítida reducción en todos los plazos previstos para la consolidación de los proyectos", de manera que "tienen que acortarse de forma significativa los calendarios de los planes de integración que se barajaban hace seis meses y la ejecución de los distintos hitos de ejecución deben adelantarse, haciendo todos los esfuerzos y sacrificios suplementarios que sean necesarios".

Aríztegui ha apremiado a las cajas de ahorros a acometer "con prontitud" un mayor aporte de activos y pasivos estratégicos a la sociedad central o banco en los Sistemas Institucionales de Protección (SIP) cuando se necesite obtener capital emitiendo acciones del banco de la sociedad central del SIP y "si se desea obtener el capital preciso para los proyectos empresariales que hay que impulsar y si se desea otorgar al nuevo socio expectante plena certidumbre sobre el contenido patrimonial que va a compartir como accionista".

Este llamamiento fue efectuado por Aríztegui durante la clausura de las jornadas ''Reestructuración de las cajas de ahorros y sistemas institucionales de protección'', organizadas por CajaGranada, donde además apremió a todos a "una nítida reducción en todos los plazos previstos para la consolidación de los proyectos", de manera que "tienen que acortarse de forma significativa los calendarios de los planes de integración que se barajaban hace seis meses y la ejecución de los distintos hitos de ejecución deben adelantarse, haciendo todos los esfuerzos y sacrificios suplementarios que sean necesarios".

Asimismo, ha precisado que el Banco de España ha adaptado, como entidad supervisora, la estructura organizativa de sus servicios de inspección al nuevo mapa de cajas de ahorros, para llevar a cabo un seguimiento minucioso de la evolución de cada proyecto.

Aríztegui además instó a las cajas de ahorros a que, tras el "esfuerzo encomiable de reformas, autocrítica y adaptación, hagan un esfuerzo importante de difusión detallada de la transformación acordada, los activos y pasivos, los nuevos estados financieros, y explicando el programa pendiente de integración, ya que en los mercados surge intermitentemente el recelo de que esos cambios sean una ceremonia de puesta en escena y no una reforma profunda de las organizaciones".

Ha agregado que "este trabajo de pedagogía debe llevarse a cabo antes de que reabran los mercados mayoristas dentro de tres semanas", momento en el que los nuevos equipos de tesorería salidos de las integraciones deberán utilizar esa información para fundamentar sus demandas de recursos financieros ante los acreedores del área del euro, tras lo que ha advertido de que "si no se logra una comunicación fluida habrá que afrontar un escenario complicado".

Papel de los SIP

Aríztegui ha destacado el papel de los SIP, que han surgido como "una estructura innovadora en el sistema bancario" y que responde a una "necesidad de fondo incuestionable, como es el redimensionamiento del sector bancario español".

Tras destacar la importancia de tomar decisiones de cara a "una mejora de la eficiencia", ha considerado que las fusiones y los SIP "son dos alternativas a disposición de las cajas de ahorros para integrar sus negocios y lograr su reestructuración", de manera que "son dos opciones que difieren en su forma jurídica, pero plenamente coincidentes en sus objetivos y que deben ser equivalentes en sus resultados".

Asimismo, tras recordar que el diseño y construcción legal de los SIP "ha estado guiado por la búsqueda de una fórmula de integración análoga a las fusiones en términos de resultados prácticos", a través de la cesión a la entidad central del SIP, considerado el "cerebro" del mismo, los pactos mutuos de liquidez y solvencia entre cajas participantes y la puesta en común de resultados, con niveles superiores al 40%, así como el compromiso de estabilidad de los acuerdos, con un plazo mínimo de permanencia de diez años.

Aríztegui ha destacado que estos acuerdo que se han alcanzado "van más lejos en el nivel de puesta en común de solvencia, liquidez y resultados, ya que si lo aprueban las asambleas la próxima semana, el nivel de corresponsabilidad alcanzará el cien por cien", de manera que los SIP "son más que un grupo, son fusiones ''de hecho'', puesto que a efectos económicos, cada participante ha perdido la individualidad propia de una persona independiente".

"Se ha ido más lejos de lo que el derecho de los grupos de sociedades prevé en España, de forma que las cajas participantes se conviertan, desde un punto de vista meramente económico en auténticas cabeceras regionales de banca minorista del SIP en cuanto a su capacidad operativa y a la forma a la que aportan solvencia, liquidez y resultado al grupo, aunque mantenga su personalidad y soberanía en el reparto de la obra social", ha aseverado Aríztegui.

Test de uso

Ariztegui hizo mención expresa sobre los tests de uso de estos SIP, es decir las pruebas de su adecuación a la realidad, donde los SIP "deben obtener las mismas mejoras en organización, eficiencia, diversificación, economías de alcance y calidad en el mismo plazo que una fusión clásica y deben esforzarse porque esos resultados sean claramente percibidos por el mercado".

Por ello, ha instado a los promotores del SIP a desplegar "una especial diligencia para contrarrestar el peligro que la bisoñez de esta formula jurídica sea una excusa para rigideces, dilaciones o medias tintas". Asimismo, considera que los integrantes de los SIP "deben estar más atentos para que no se desvirtúe la aspiración esencial de unidad", un trabajo que es "mentalización de todos".

Ha recordado la importancia de tomar la decisión en el seno del SIP con criterios "exclusivamente empresariales, a sabiendas de que algunas de ellas no son agradables por el sacrificio personal que comportan", unido a la necesidad de "agilidad y rapidez en la adopción de dichas medidas".

Además, el subgobernador ha recordado que se prevé que las cajas participantes en un SIP "puedan transformarse en un futuro de hecho o de derecho en cajas con actividad indirecta o en fundaciones que centran su actividad en la atención y desarrollo de la obra benéfico-social".