Incluye dos contratos de más de 2.000 millones

Fomento se plantea partir en cuatro la macroconcesión del AVE a Galicia

Con el sector de la construcción pendiente de los pliegos del AVE entre Olmedo (Valladolid) y Orense, el ministro de Fomento, José Blanco, se reunió ayer con el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, para tratar los detalles. Según distintas fuentes, desde las constructoras se pide al Gobierno que parta en cuatro la mayor concesión de la historia de España. El tramo de 347 kilómetros está valorado en 6.000 millones y, hasta ahora, Blanco quiere entregarlo en un único concurso.

Fomento está tocando todos los palos posibles antes de determinar cómo se afrontarán las inversiones que restan para que el AVE entre Madrid y Galicia sea una realidad en 2015. La concesión de los 347 kilómetros de vía que unen Olmedo con Orense está presupuestada en 6.000 millones, lo que implica algo más de una tercera parte de los 17.000 millones de inversión que se barajan para el Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI) que Fomento ejecutará, con colaboración privada, entre 2011 y 2012.

El ministro Blanco se ha reunido con inversores en Nueva York en busca de apoyos financieros, y distintas personas de su equipo repitieron la semana pasada esos encuentros en China. El propio Blanco mantuvo en la tarde de ayer una entrevista con el presidente gallego Núñez Feijóo que se antoja clave para cerrar el modelo del supercontrato del AVE. Según distintas fuentes, el Gobierno mantiene su intención de promover una única concesión por los citados 6.000 millones. Pero estaría creciendo el debate interno sobre la opción de fragmentarla hasta en cuatro, a propuesta del sector de la construcción, con el fin de simplificar la financiación. Eso sí, el plan se lleva con el máximo secreto y no hay comentarios oficiales.

Como informó CincoDías el pasado 11 de noviembre, los grandes de la construcción están dispuestos a compartir el esfuerzo de respaldar económicamente el proyecto creando un consorcio en el que unirían sus fuerzas firmas como ACS, Ferrovial, Acciona y FCC, como sucedió en la monumental obra de los túneles del AVE en la Sierra del Guadarrama.

Del presupuesto de concesión del tramo Olmedo-Orense, las empresas deberían aportar 600 millones de sus fondos propios y levantar unos 1.350 millones en créditos. El BEI pondría otros 1.050 millones y se espera que el Estado aporte 3.000 millones. La fórmula de una única licitación es la que gusta en Fomento, pero no es definitiva.

Presiones

El Ministerio intenta impulsar un solo concurso para agilizar el AVE a Galicia, comprometido para finales de 2015, y garantizarse el éxito del PEI. Sin embargo no faltan las recomendaciones de las constructoras medianas, incluso de alguna cotizada, para que fraccione la mayor concesión proyectada en España y se dé entrada a mayor número de firmas interesadas en operar el AVE.

En el esquema propuesto desde la iniciativa privada se incluirían dos concesiones por más de 2.000 millones y otras dos entre 500 millones y 700 millones cada una. Esa estructura tampoco disgusta entre los pesos pesados de la construcción. Su argumento es que tendría lógica a la vista del momento económico actual.

La semana pasada el presidente de Adif, Antonio González, hablaba aún de un único concurso y de que la explotación privada de la línea se alargaría durante 25 años. Un extremo que será recogido en los pliegos en que trabaja la entidad pública. Los detalles de la licitación serán trasladados a las empresas el día 21 y se llevarán al Diario Oficial de las Comunidades Europeas antes de que finalice el año, para impulsarse en el primer trimestre de 2011. La documentación está siendo visada ya por el ministerio de Economía.

Los titulares de la concesión o concesiones, dependiendo del camino que elija Fomento, ejecutarán los cinco tramos que restan por adjudicar entre Lubián (Zamora) y Orense, la superestructura y electrificación desde Olmedo (Valladolid), y mantendrán todo el trayecto, desde Olmedo hasta Orense.

La banca y la dificultad de crear consorcios

La primera muralla que ha de sortear el Gobierno al proponer al sector privado la concesión de una infraestructura ferroviaria, del calado del tramo Olmedo-Orense del AVE, es la del equity que deben aportar las empresas, mínimo del 10% del presupuesto de licitación en proyectos del Adif. Pero no es baladí el problema de la financiación externa.

Los grandes fondos de infraestructuras que José Blanco ha ido a buscar a Estados Unidos o China no se comprometen a nada mientras no sean públicos los pliegos de condiciones. Y los bancos han pasado de la fácil conformación de consorcios a la práctica generalizada del club deal.

"A día de hoy es difícil encontrar un banco que se haga cargo del aseguramiento de créditos multimillonarios y la consiguiente responsabilidad de repartir cantidades superiores a 1.000 millones entre otras entidades", cita un experto en financiación público-privada. "La banca apuesta en la actualidad por el club deal, con lo que eso supone en cuanto a distintas negociaciones y condiciones dentro del mismo crédito".

En este sentido, la banca comercial española se suma a numerosas constructoras en el consejo, según cita esa fuente, de que se fragmente la concesión de 6.000 millones de euros incluida en el AVE a Galicia.