Ciencia quiere incluir 916 millones del fondo de inversión local

Pugna entre Garmendia y el INE por cómo se mide el gasto en innovación

El Ministerio de Ciencia se ha topado con el rechazo del INE para elevar en 916 millones el gasto en innovación para este año. Esta partida corresponde a los proyectos empresariales financiados a través del segundo fondo de inversión local.

La crisis se ha encargado de acabar con la senda ascendente de los principales indicadores de ciencia y tecnología en España. Tras crecer de forma continuada durante 15 años y recortar paulatinamente la brecha que nos distanciaba de los países desarrollados, el gasto en I+D bajó en 2009 un 0,8%, en gran medida por la paralización de las inversiones por parte de las empresas. Durante el pasado ejercicio, el gasto privado retrocedió un 6,3%, mientras que el público aumentó un 9,5%.

Hoy se dan a conocer los datos sobre el gasto en innovación tecnológica de las empresas durante el pasado ejercicio y la tendencia es prácticamente calcada: la inversión baja por primera vez en la serie histórica, iniciada en 1998, con un fuerte recorte de los presupuestos de las empresas para actividades innovadoras.

Esos dos ajustes han propiciado que el Ejecutivo ya se haya puesto manos a la obra para lograr que los resultados de este año sean mucho mejores y en especial que el gasto en innovación regrese a las tasas de crecimiento de los últimos tres lustros. Y el camino más corto que ha encontrado es tratar de consolidar los 916 millones invertidos en actuaciones innovadoras en el último fondo de inversión local dentro de la estadística anual que elabora el INE para 2010.

"Estamos negociando con el INE que se incluya ese gasto dentro de la partida de gasto en innovación", subraya Juan Tomas Hernani, secretario general de Innovación. Sin embargo, por ahora, la respuesta que se ha encontrado es una negativa. Fuentes del INE aseguran que el organismo no negocia nada y que solo se encarga de aplicar los parámetros marcados por Eurostat, la oficina estadística de la Comisión Europea, para esta estadística: la innovación está marcada en exclusiva por una mejora en el proceso o en el producto y el gasto que se acometa para la misma debe estar ejecutado. Todo lo que se salga de esos parámetros no es innovación. "Nos hemos comprometido a estudiar caso a caso (hay 7.650 proyectos), pero no a computarlo todo ya que no todo se ajusta a lo que dice Eurostat", recalcan las citadas fuentes.

Competitividad

El objetivo del departamento dirigido por Garmendia es corregir la pérdida de posiciones de España en la clasificación mundial sobre competitividad. El último informe, elaborado por el Foro Económico Mundial, relegaba a España al puesto 42 del mundo, lo que supone un retroceso de nueve puestos y que se quede por debajo de países como Chipre, Polonia o Túnez. El secretario general de Innovación reconoce que la manera de medir la competitividad de los organismos internacionales como el Foro Económico Mundial perjudica a España frente a otros países. "Los criterios que utiliza son siempre parciales, como el número de patentes, el número de redes inalámbricas, el número de usuarios de internet o el gasto por cada 1.000 habitantes", señala Hernani, que asegura que si se tomaran datos absolutos, como gasto total o número de empresas innovadoras, España quedaría mucho mejor situada.

Hernani asegura que la petición de cambio ya ha sido trasladada a sus homólogos durante los Consejos Europeos de Competitividad y que se están estudiando posibles modificaciones en la metodología actual.

¿Entra un parque empresarial dentro del concepto innovador?

Las diferencias entre lo que el Ejecutivo y el INE consideran innovación son insalvables. El decreto-ley que regulaba el segundo fondo de inversión local, dotado con 5.000 millones, fijaba como actividades innovadoras "las destinadas a la promoción de la actividad económica, la iniciativa emprendedora y la innovación, como parques empresariales, parques científicos y tecnológicos, centros de conocimiento y viveros de empresa, así como su dotación de infraestructuras para el despliegue de las redes de telecomunicación de nueva generación".

En la norma también se establecía "la creación, equipamiento y desarrollo de infraestructuras tecnológicas". De este modo, el Ayuntamiento de Madrid obtuvo 2,9 millones para la instalación de electrolineras en unos aparcamientos privados o el de Barcelona logró un millón para un centro de divulgación en el campo de fútbol Lluís Companys.

Interés por los fondos extras de los ayuntamientos para 2011

El fuerte recorte presupuestario sufrido por el Ministerio de Ciencia e Innovación en 2011 y la imposibilidad de conseguir financiación en el proceso de enmiendas a los Presupuestos le ha obligado a buscar recursos a través de vías alternativas. Y una de ellas es a través de los ayuntamientos, cuya participación en los ingresos del Estado crecerá un 10% en 2011. Es decir, que los entes locales dispondrán de 1.200 millones sin limitaciones para su uso.

Y el Ministerio de Ciencia quiere captar cerca del 18% (el mismo porcentaje de dinero que se destinó a innovación en el último fondo de inversión local), por lo que ha establecido una red de ciudades por la ciencia y la innovación y un distintivo que acredite a los municipios más comprometidos, que a cambio tendrán una consideración preferente para la ubicación de instalaciones científicas o la celebración de congresos.