Necesitan 18 firmas

Miembros del partido de Cowen estudian presentar una moción de censura contra él

Dublín continuó negociando hoy con la UE y el FMI las condiciones de su rescate financiero, con la urgencia añadida de tener que ratificar el "proceso presupuestario" para convocar después elecciones generales en medio de una revuelta interna en el partido que respalda al Ejecutivo de Brian Cowen.

Un grupo de diputados del gobernante Fianna Fail (FF) anunció en las últimas horas que estudia la posibilidad de presentar una moción de censura contra el primer ministro, lo que añadió incertidumbre política a la grave situación económica de este país.

El parlamentario del FF John McGuinness adelantó que "un número de diputados" están manteniendo contactos para diseñar una "estrategia" de oposición al Gobierno.

"Hay mucho descontento dentro del grupo parlamentario. Creo que aquellos que se han manifestado al respecto tienen ahora que sondear la opinión de sus compañeros para tomar medidas y echarlo inmediatamente", dijo McGuinness.

Otro "disidente", el diputado por Cork Noel O'Flynn, advirtió de que la reunión del grupo parlamentario del FF será "una pelea a puño descubierto", al tiempo que se declaró "humillado, frustrado y traicionado" por el secretismo del Gobierno durante la pasada semana.

A pesar del ruido creado por este, de momento, reducido número de opositores, los estatutos del partido establecen que se necesitan al menos 18 firmas para presentar una moción de censura. Si prospera, se podría plantear la próxima semana, aunque los expertos creen que no se llegará a ese número de firmas.

Por si acaso, los ministros de Finanzas y Transporte, Brian Lenihan y Noel Dempsey, respectivamente, salieron hoy en defensa de Cowen e insistieron en que su líder guiará al partido en las próximas elecciones generales.

El "Taoiseach" anunció este lunes que convocará unos comicios tras cerrar las negociaciones con la UE y el FMI sobre el plan de rescate, después de que sus socios del Partido Verde en el Ejecutivo, pidieran la convocatoria de elecciones en enero y la oposición exigiera su inmediata dimisión.

El primer ministro ha recordado que la prioridad es aprobar en el Parlamento el próximo 7 de diciembre los presupuestos generales del Estado para 2011, que contemplan recortes por un valor de 6.000 millones de euros y que, después, considerará la disolución del Parlamento como paso para convocar unas elecciones.

Dempsey insistió en que el Gobierno seguirá con el programa previsto, que incluye la negociación con la UE y el FMI y la presentación este miércoles del plan cuatrienal.

Este plan de austeridad prevé reducir el déficit hasta el 3 por ciento del PIB en 2014 mediante recortes valorados en 15.000 millones de euros, un proyecto de recorte del gasto que, según el Gobierno, cuenta con la aprobación de la UE y el FMI, cuestión clave para que Irlanda pueda acceder a un rescate económico cercano a los 90.000 millones de euros.

"No tenemos el lujo de disponer de tiempo. Hemos pedido ayuda y se nos ha concedido con la condición de que saquemos adelante este plan cuatrienal y los presupuestos", afirmó Dempsey.

"Necesitamos aprobar el presupuesto -añadió Lenihan-, necesitamos publicar el plan mañana (miércoles) y lo haremos. El plan ha sido completado, el presupuesto será aprobado y se obtendrán así los fondos necesarios. Estas son ahora las prioridades del país".

El primer obstáculo para un Ejecutivo ya debilitado será la votación de las cuentas públicas en la cámara baja (Dáil), adonde el partido del Gobierno llegará con una mayoría muy justa después de las elecciones parciales de este jueves en Donegal (noroeste) -que según las encuestas perderá-, y el anuncio de la retirada de su apoyo de dos diputados independientes.

La posición de los principales partidos de la oposición, el conservador Fine Gael (FG) y el Laborista -posibles socios en un futuro Gobierno- es incierta, después de que el primer ministro haya mantenido conversaciones telefónicas con sus líderes para pedirles apoyo.

El portavoz de Sanidad y vicepresidente del FG, James Reilly, indicó que su partido no puede garantizar la aprobación de los presupuestos hasta que haya visto su contenido en detalle, aunque descartó presentar una moción de censura contra Cowen.