Petróleo

El barril de crudo de Texas baja un 0,29% y acaba a 81,74 dólares

La cotización del crudo de Texas bajó hoy un 0,29% en la Bolsa Mercantil de Nueva York y cerró a 81,74 dólares por barril (159 litros), en una jornada marcada por el fortalecimiento del dólar ante otras divisas y los descensos de los principales índices de Wall Street.

Al concluir la sesión en Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para enero, que a partir de hoy se toman como referencia, habían restado 24 centavos de dólar al precio de cierre del viernes.

Los contratos de gasolina para entrega en diciembre restaron cuatro centavos al precio de la jornada anterior y quedaron a 2,15 dólares por galón (3,78 litros), mientras que los de gasóleo de calefacción bajaron un centavo por galón, para a 2,26 dólares.

Por su parte, el gas natural se encareció hoy 11 centavos de dólar y sus contratos para diciembre terminaron a 4,27 dólares por cada mil pies cúbicos.

Los precios del crudo y sus derivados registraron esos descensos en una jornada en la que el dólar se fortalecía ante otras divisas, como el euro, de manera que por esa divisa europea se pagaban este lunes 1,3611 dólares, comparado con los 1,3685 de la jornada anterior.

El fortalecimiento del dólar suele presionar a la baja los precios del petróleo, ya que, al negociarse en esa moneda, resultan más caros si se adquieren con divisas depreciadas frente al "billete verde".

Esta primera jornada de la semana también estuvo protagonizada por los números rojos generalizados en los mercados neoyorquinos, donde el sector energético se dejaba un 1,82% una hora antes del cierre de la sesión regular en Wall Street.

Esos descensos en el parqué neoyorquino se producían una jornada después de que el Gobierno de Irlanda anunciase que solicitará un plan de rescate financiero a la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para resolver su crisis bancaria.

La decisión de solicitar ese plan de ayuda acrecentó los temores entre los inversores neoyorquinos hacia una posible propagación de los problemas irlandeses a otros países europeos.