Analiza los problemas de capacidad del control

Eurocontrol media con una auditoría en la pugna de AENA y los controladores

El organismo de navegación aérea de la UE hace de juez en la pugna entre controladores y AENA. Durante un mes Eurocontrol ha realizado una auditoría para determinar si la epidemia de retrasos se deben a una huelga de celo o a que AENA programa mal las operaciones aéreas.

La plaga de los retrasos aéreos que asuela el negocio de la aviación comercial en España en el último año aumenta mes a mes. Los viajeros y las aerolíneas están deseosos de una solución en la guerra que mantienen AENA y sus controladores por las condiciones de trabajo en los centros y torres de control. Esta pugna es la causa de la mitad de las demoras.

El tiempo de los despegues y aterrizajes en hora no parece próximo. Pero, al menos, el próximo mes de enero la opinión pública y las empresas podrán conocer quién es el culpable del daño que provoca este interminable conflicto.

Un equipo de Eurocontrol, invitado por AENA y por el sindicato de controladores USCA, ha realizado un trabajo de auditoría sobre el terreno entre el 15 de octubre y el 18 de noviembre. El objetivo del análisis es determinar quién provoca la epidemia a de retrasos. Hoy la dirección de la compañía pública propietaria de la red de aeropuertos españoles y su colectivo de personal de control se acusan mutuamente. USCA asegura que las demoras se deben a la mala programación de AENA, mientras la compañía apunta al absentismo laboral y al exceso de celo de su colectivo de controladores.

El dictamen del estudio se dará a conocer el próximo mes de enero

El acuerdo para que Eurocontrol actuara de árbitro en el contencioso fue adoptado entre las partes el pasado 13 de agosto, junto con otra serie de medidas que intentaban (ahora sabemos que sin éxito) pacificar la situación. El equipo de Eurocontrol ha realizado el trabajo de campo de la auditoría en dos oleadas de recogida de información y en un significativo número de centros de control de navegación de la red de AENA. En todo momento ha estado acompañado por personal de AENA y representantes del sindicato de controladores.

El resultado de la auditoría se dará a conocer el próximo mes de enero y las partes se han comprometido a buscar soluciones en base al dictamen que emita Eurocontrol.

Durante la pasada semana se produjeron diversas situaciones en la actividad del control de navegación aérea en España que demuestran que la pugna entre los controladores y AENA, lejos de remitir, mantiene una virulencia intermitente. El miércoles 17 a las 9,30 horas de la mañana produjo una situación de saturación en las entrada a Barajas y durante 20 minutos se pidió a las aeronaves que no salieran de su destino para evitar atascos y sobre vuelos en el aeropuerto de Madrid. Un avión de Iberia tuvo que volver a su punto de origen porque se le dio una demora de 45 minutos, cuando el vuelo en condiciones normales dura poco más de 30 minutos. USCA acusó a AENA de programar un exceso de operaciones, mientras que la compañía señaló que el colectivo de control no quiso colaborar en una situación de mala meteorología.

Demasiados aviones en hora punta

El sindicato de controladores ha elaborado un informe por el que pretende demostrar que AENA, durante las horas punta de los principales aeropuertos de su red, programa más vuelos de los que es capaz de admitir el sistema. Mediante un largo argumentario con multitud de datos y de ejemplos indica que en Madrid-Barajas, por ejemplo, en fracciones horarias determinadas, coinciden con intervalos de tiempo de despegue inferiores a un minuto hasta 16 aeronaves.

Los autores del informe señalan que los aviones con sus pasajeros dentro se ven obligados a hacer largas esperas en pista. Ello provoca el enfado de los propios viajeros y de las compañías aéreas que ven cómo sus programaciones diarias se desbaratan ya desde primeras horas de la mañana.

Fuentes de AENA calificaron de "falsa" esta interpretación y recordaron que en un aeropuerto como el de Londres-Heathrow, con dos pistas menos que el de Barajas, se logra un número de movimientos en hora punta similar al de la terminal madrileña.