Elección de las inversiones

Cómo subirse a las grandes locomotoras de la economía mundial

Con características muy diferentes entre sí, los gestores opinan que los inversores particulares también pueden ganar con países como China, Brasil, Alemania o EE UU.

Cómo subirse  a las grandes locomotoras de la economía mundial
Cómo subirse a las grandes locomotoras de la economía mundial

Cuando los mercados bursátiles están de nuevo vapuleados por una crisis que hace tambalear a países desarrollados, -ahora se trata de Irlanda y Portugal-, y que incluso pone en duda la capacidad de supervivencia del euro y todo lo que la moneda única significa, elegir las inversiones en función de las naciones y zonas geográficas cobra más sentido. Es un aspecto que se percibe ahora con más fuerza en la estrategia de los gestores frente a la elección basada en los sectores empresariales o en los tipo de valores, por más que no haya naciones totalmente inmunes al contagio de las áreas más problemáticas.

Y además de que se observa que algunas Bolsas son más sólidas -un ejemplo evidente es el del Dax, índice de referencia de Alemania, que sube un 14,87% en el año frente a la caída del 13,97% del Ibex-, los datos macroeconómicos que emergen de algunos países o las proyecciones de sus empresas aportan más seguridad o atractivo en el medio y largo plazo.

Quizá el problema que se percibe para un inversor particular es que algunos de los mercados preferidos por los expertos son lejanos y emergentes, como Brasil y China, en los que además hay que contar con el factor de riesgo divisa. El más cercano de los elegidos, por geografía y por pertenecer al área euro, es Alemania, mientras que Estados Unidos es citado por su pujanza y por representar el 25% del PIB mundial, si bien las sombras que le afectan sean considerables. No obstante, el Dow Jones y el S&P 500 han recuperado en este año los 11.000 y los 1.100 puntos, respectivamente, perdidos con la quiebra de Lehman Brothers.

Los fondos se perciben como la vía más idónea para acceder a estos mercados

Pero lo que de forma unánime los asesores señalan es que los pequeños inversores no tienen por qué renunciar a invertir en las consideradas grandes locomotoras de la economía mundial, aunque esta apuesta sea aún una parte minoritaria de su cartera de inversión.

En este contexto, Carlos Andrés, de March Gestión, destaca que los perfiles de esas naciones son muy diferentes por lo que las vías para entrar en ellas deben adaptarse a las características de cada mercado. Y subraya que el peso de los emergentes en las carteras que aconsejan a sus clientes está ya en el 10% al 15%, mientras que hace menos de 10 años solo era el 5%. Puntualiza que el porcentaje siempre hay que establecerlo en función de la capacidad del inversor para asumir riesgo, y para un horizonte de medio y largo plazo.

Y âscar de Diego, director de inversiones de Ibercaja Gestión, afirma que también hay que tener en cuenta que los mercados emergentes son más volátiles -suelen subir más rápidamente, pero también bajar con más velocidad que las Bolsas de las áreas desarrolladas-, además de los posibles efectos relacionados con la evolución de la divisas.

Alemania

Si en las Bolsas emergentes el inversor debe tener más cuidado en lograr un equilibrio entre los factores riesgo y rentabilidad, para que el posible gancho del segundo no empuje a asumir excesivos peligros, cuando la locomotora elegida es la europea, los analistas detectan a la vez seguridad y recorrido.

Alemania ha sorprendido en los últimos meses con datos como un superávit comercial en septiembre de 16.800 millones de euros, con una subida del 46% respecto al año anterior, tras registrar un 22,5% más de exportaciones. Y, aunque el PIB se ralentizó en el tercer trimestre al crecer un 0,7%, cuenta con el alza del 2,3% de abril-junio. Su tasa de paro es la más baja de los últimos 20 años.

Con estos datos sobre la mesa, Claudio Ortea, de Lombard Odier, indica que para su entidad es uno de los destinos con más atractivo para invertir. "Es un país desarrollado, que cuenta con valoraciones atractivas y con bajo riesgo". Añade en esa línea que sus criterios de inversión se basan más en la selección de países que de sectores, y que en el caso alemán hay otra ventaja: la cantidad y variedad de vehículos de inversión para acceder a sus mercados. Desde la compra directa de valores, a los ETF (fondos cotizados que replican índices) a fondos que apuestan, por ejemplo, por compañías de elevada capitalización o los que están especializados en pequeñas y medianas empresas.

Y Daniel Aymerich, de Inversis, manifiesta que Alemania se ha convertido en refugio del dinero con más aversión al riesgo; y que la rentabilidad de las empresas está volviendo a los niveles precrisis, aunque no en las valoraciones, por lo que sigue observando recorrido al alza. Opina que se benefician del aumento del consumo interno y como exportadoras del tirón de las economías asiáticas; es el caso de Siemens y BMW. "Es un gran universo para un inversor", concluye.

Miguel Irisarri, de A&G, resalta que, sin duda, Alemana es lo mejor y más interesante de Europa, pese a que pueda verse afectada por la crisis de la deuda. Y Carlos Andrés, de March Gestión, da otra clave: tiene empresas referentes en el mundo, por lo que ha capeado la fortaleza del euro frente al dólar. Cita entre sus preferidas a BMW y Volkswagen.

Sin obviar la fuerza alemana, Ángel Olea, director de inversiones de Abante Asesores, está escéptico sobre la capacidad del Dax para mantener los puntos que le separan del Ibex. Así, prefiere fondos globales europeos que cuenten con un buen gestor.

China

Ha desbancado a Alemania y a Japón para consagrarse como la segunda economía del mundo y convertirse en el fenómeno económico más relevante de los últimos cien años. En este sentido se expresa Miguel Irisarri, para quien es una de las zonas preferidas para invertir, pese a los desequilibrios, posibles burbujas y los problemas de divisas. "Hay que estar en China. La explosión demográfica que supone el traslado a las ciudades de millones de personas es de tal magnitud que es difícil que se repita en la historia de la humanidad. Está creando así un gigantesco mercado interno, y en ocho o diez años será la primera economía del mundo", asevera.

Pero una cuestión no menos crucial es cómo sumarse a ese fenómeno. Ángel de Molina, de Tressis, recuerda que estos mercados son muy complejos para un inversor no profesional, y que pueden existir problemas de liquidez o de inseguridad jurídica. Por ello aconseja optar por los fondos, casi mejor globales emergentes, que dejen al gestor la posibilidad de cambiar posiciones en función de las circunstancias.

El experto de March Gestión recuerda que en la Bolsa china hay diferentes tipos de acciones, y que algunas no están al alcance de los extranjeros. Recomienda entrar a través del mercado bursátil de Hong Kong. En lo que va de año fondos centrados en empresas chinas, como el GAM Star China -denominado en dólares- gana más del 26%-; BBVA Bolsa China, el 23%, y Schroders ISF China, el 21%.

Lang Wang Simond, gestora de Pictet Total Return Mandarin, destaca que el yuan se está apreciando frente al dólar y que se está produciendo entrada de dinero caliente. Afirma que la economía china se está reiventando, con un fuerte aumento de la demanda de productos, servicios y marcas. Si bien, expertos como los de HSBC no descartan más correcciones a corto plazo en los mercados bursátiles, que en parte ya se han producido ante la intención del Gobierno chino de elevar los tipos de interés para atacar el riesgo inflacionista.

Un peligro a corto y tal vez medio plazo que detecta âscar de Diego, de Ibercaja Gestión, pero con el previsible efecto positivo de corrección de desequilibrios.

Brasil

No sólo las empresas españolas han encontrado en Brasil un mercado floreciente, también los gestores de patrimonios lo consideran un área prioritaria. Las posibilidades de inversión son muy amplias, y Alexandre Gartner, de HSBC, se fija, entre otras compañías, en las mineras y petroleras. E igualmente en las relacionadas con las infraestructuras, con el atractivo adicional de los millonarios programas puestos en marcha por la celebración en ese país del Mundial de Fútbol y las Olimpiadas en 2014 y 2016. Nombra, entre otras, a Vale do Rio Doce (productora de hierro, oro y cobre, entre otros minerales), OGX (petroléo y gas) y São Martinho (productor de etanol).

También Carlos Andrés, de March Gestión, habla de las commodities y de las telecos, que se benefician del fuerte tirón del consumo interno. Apunta como prueba del futuro que se abre a los operadoras en Brasil, la determinación de Telefónica por tomar el control de Vivo.

Para Ángel de Molina, de Tressis, los fondos que invierten en la región es una opción, pero sin olvidar que es posible beneficiarse del atractivo de su economía a través de las empresas europeas que allí tienen posiciones.

Desde Citi se destaca que sobreponderan Brasil, y, sin obviar algunos riesgos regulatorios, se fijan en Petrobras que ha protagonizado una gran captación de capital. Con todo, la Bolsa de São Paulo no presenta este año un comportamiento espectacular como el del 2009 en el que cerró con una subida del 88%. Apenas aguanta en positivo lo que se traslada a los fondos que invierten en renta variable de ese país, pero son muchos los que presentan revalorizaciones de dos dígitos, como el JPM Brazil Alpha Plus, en dólares, y el HSBC Gif Brazil.

Estados Unidos

Puede que las incertidumbres no se hayan despejado o que los índices estadounidenses estén por PER (veces que el beneficio está contenido en la cotización) más caros que los europeos, pero, en opinión de Ángel Olea, de Abante Asesores, una cartera bien estructurada debe contar con Estados Unidos.

Sarah C. Ross, gestora de Pictet US Equity Growth, recuerda que la política de apoyo cuantitativo de la Reserva Federal está ayudando a mejorar el sentimiento del mercado. Y que está promoviendo un dólar débil, por lo que aconseja empresas exportadoras, entre ellas las tecnológicas. Menciona, asimismo, las que se benefician del desarrollo de infraestructuras y telecomuncaciones en China.

BMW, Siemens, CNOOC y Vale, entre las preferidas

El espectacular comportamiento de las automovilísticas alemanas, Volkswagen y BMW, que ganan en el año un 87%y un 78%%, no las apea del grupo de las más citadas por los expertos y elegidas por los gestores. También figuran en ese colectivo MAN, Daimler, Siemens y Basf. El fondo DWS Aktien Strategic Deutschland, que gana un 25% en el año, invierte -además de en BMW y en Basf- en Allianz, Bayer y Continental. Por su parte, JPM Germany Eq. X incluye, junto a algunos de los valores citados, a Eon. El equipo de Gesconsult también percibe atractivo a la citada eléctrica y en RWE, pese al mal comportamiento en el año.

Claudio Ortea, de Lombard Odier, agrega que además cotizan en el mercado alemán pequeñas y medianas empresas que son muy rentables. Entre las elegidas por los gestores de ese colectivo están Bilfinger -ingeniería- y Software AG -servicios informáticos-; y de mayor tamaño: K+S -fertilizantes-.

La Bolsa de Brasil es más estrecha que la de los países desarrollados, pero los analistas consideran que cuenta con un potencial importante. Junto a la impresionante minera Vale do Rio Doce y las petroleras Petrobras y OGX, los gestores de más éxito están apostando por bancos como Itaú Unibanco, Santander Brasil y Bradesco, así como por la aeronáutica Embraer.

De China, los asesores aconsejen entrar a través de fondos, pero añaden que el conocimiento de los valores más punteros es un factor a tener en cuenta para cualquier decisión. Los que más se repiten entre los fondos más rentables son la petrolera CNOOC y la aeronáutica Cathay y las unidas al aumento del consumo, como China Mobile y Hutchison Whampoa. En Estados Unidos, el mundo es tan amplio que es más complejo sintetizar consejos. Pero mejor exportadoras punteras, como General Motors o IBM, y tecnológicas medianas, a través de un fondo especializado. Radcon, por ejemplo, sube más de 490% en el año.

Blindarse y ganar con el efecto divisa

Invertir en áreas que tienen otra moneda conlleva un riesgo adicional al propio del activo, pero es posible intentar neutralizarlo o incluso beneficiarse de las evoluciones futuras. Ángel Olea, director de inversiones de Abante Asesores, manifiesta que, por ejemplo, en China, le gusta tanto la apuesta por la renta variable como por la divisa. Destaca la fortaleza de ese país, que cuenta con grandes reservas de divisas y al que en la práctica es imposible que otras potencias le impongan condiciones que no quiera asumir. Dicho esto, añade que no parece probable, sino casi todo lo contrario, que el yuan se desplome en los próximos meses. Más difícil ve el director de Abante el panorama del real brasileño.

Sobre la posibilidad de invertir a través de fondos en otros mercados, aconseja analizar si el fondo cubre realmente el riesgo divisa o si solo está denominado en dólares o en euros, pero es el partícipe el que asume los movimientos de las monedas. Y Gonzalo Rengifo, director general de Pictet Funds para Iberia, cree que en el actual entorno monetario la deuda soberana emergente es un activo estrella y que está más barata que la renta variable. Pero además están los instrumentos de protección como son los derivados. Los warrants pueden ser uno de ellos, pero es necesario controlar los mecanismos de funcionamiento y los costes que conllevan. Pueden cubrir desde una cartera a un ETF.