Antonio Catalán

Un sprint en plena crisis

El hotelero navarro, gran aficionado al ciclismo, acaba de dar un golpe de efecto con la creación de AC by Marriott tras aliarse con el gigante estadounidense.

Un sprint en plena crisis
Un sprint en plena crisis

Antonio Catalán Díaz (Corella, Navarra, 1948) vuelve a estar en primera línea de actualidad en la industria hotelera española. Tras un 2009 y parte de 2010 en los que la crisis ha pasado como un tsunami por los balances de todas las cadenas, el fundador de NH y AC Hotels (que preside y de la que es primer accionista) se ha marcado un buen tanto: seducir nada menos que a Marriott para fundar AC by Marriott y abrir 400 hoteles en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos. "Es la envidia de todo el sector ahora mismo", dice un antiguo colaborador, que añade "su increíble capacidad de convicción" como distintivo. Lo cierto es que Catalán, en las rampas más duras de un puerto como es la crisis, acaba de dar un buen sprint.

Cuentan que Catalán, ya en AC, convocó un día a las diez de la mañana en su despacho al director de expansión, al responsable jurídico y al arquitecto de la compañía. Al primero le pidió un proyecto de explotación de un hotel, al segundo un modelo de contrato y al tercero unos planos del establecimiento en una parcela aún sin edificar. Tres horas después, estaba toda el material en la mesa de Catalán. Lo cogió, se marchó dispuesto a convencer a los comensales en el almuerzo y regresó con el contrato del hotel bajo el brazo. "Todos los que hemos pasado por la universidad de AC hemos aprendido de esa capacidad de convicción".

Catalán se licenció en Empresariales y con 29 años fundó su primer hotel, el Ciudad de Pamplona, que sería el germen de NH, compañía de la que salió en 1997 por diferencias con el principal accionista, Cofir. No hay uno sin dos y en 1998 apostó todo su patrimonio a la creación de una nueva cadena urbana, AC Hotels, hoy con 93 establecimientos en España, Italia y Portugal. "Cuando se lanzó AC muchos empresarios decían que sería incapaz de repetir la jugada de NH", explica un antiguo colaborador.

Nada derrochador, recorre España en coche visitando sus hoteles en largas jornadas que empiezan a las cuatro de la mañana

"Es un genio innovador. Un emprendedor único", explica Ramón Estalella, secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat). "El hecho de montar dos cadenas urbanas -NH y AC Hotels- y la forma de gestionarlas -fue el primer hotelero español en dar el salto internacional en el segmento urbano- es de destacar", añade. Estalella apunta otra de las virtudes de Antonio Catalán: su capacidad para congeniar con los accionistas de distinto tipo que ha tenido en la compañía, desde bancos hasta inversores institucionales pasando por fondos de capital riesgo. De esta opinión es también Francisco Cabrero, que trabajó cinco años codo con codo con Catalán en la expansión de AC Hotels como subdirector de Obras y Proyectos. "Es un emprendedor por naturaleza que ha demostrado su capacidad de reinventarse a sí mismo en situaciones muy diferentes... Tanto en su etapa de crecimiento y expansión con incorporaciones al proyecto AC tan estratégicas como fueron las del Grupo 3i y Santander, como en las etapas duras, logrando la envidia del sector con su reciente joint venture con todo un Marriott", indica.

Catalán lleva a gala ser una persona poco proclive a cambios radicales en su vida diaria: siempre lleva gemelos y casi siempre viste traje azul. Es habitual de conferencias entre universitarios y muy aficionado a montar en bicicleta, cubriendo todos los años el Camino de Santiago. En las expediciones a pedal se hace acompañar de un amigo sacerdote, del cantante Serafín Zubiri o de empleados de AC, desde un director de hotel a un recepcionista. A sus 63 años, los que le conocen dicen que no para. Explican de él que está muy encima de todos y cada uno de los establecimientos que integran su cadena. En los últimos años ha tenido tentaciones de crear una red de alojamientos rurales, dar el salto a los hoteles vacacionales o al negocio de las áreas de servicio, proyectos descartados finalmente. A Catalán lo que le va son los hoteles urbanos, afirman los que han trabajado en su perímetro.

Poco amigo de derroches, nada de viajes en AVE ni en avión -ni privado ni comercial- por España. En coche. Cita a sus colaboradores a las 4 de la mañana para recorrer varias ciudades españolas y visitar hoteles. A media mañana en La Coruña, a comer en Oviedo y, de vuelta a Madrid, parada en Valladolid.

Catalán ha sabido darle a los hoteles de AC "una definición de producto muy clara", comenta Estalella, para quien el empresario navarro ha supuesto "aire nuevo" para el sector hotelero español. "Sin duda, él ha dominado un segmento como el urbano donde ha habido varios operadores que lo han intentado". "Es uno de los cinco grandes hoteleros de este país", agrega. El relevo generacional está preparado, ya que dos de sus hijos -Ignacio y Carlos- trabajan con él en AC Hotels en distintos puestos.

"Es indiscutiblemente una de las figuras clave en el desarrollo de la industria en España, contribuyendo a la madurez del sector mediante la innovación del producto y del servicio, adaptando la planta hotelera a una demanda exigente y cambiante en cuanto a sus necesidades", añade Francisco Cabrero, que dirige ahora la empresa Grupo Plan, especializada en el segmento hotelero. "Es muy significativo que una cadena como Marriott se haya fijado en AC", añade Cabrero.

El empresario navarro sigue muy vinculado a su tierra. De hecho, entre sus mejores amigos figura Miguel Sanz, presidente de la Comunidad Foral y ex compañero de estudios. "A Corella viene habitualmente. No falta nunca a la procesión de Viernes Santo y el día de San Miguel, que son las fiestas patronales", comenta el alcalde, José Javier Navarro Arellano. "Nunca ha perdido el contacto con el pueblo", añade Navarro. Es un habitual del vermut en los bares El Crucero y El Quiosco de Corella.