Quiere destinar al menos el 50%

Trabajo plantea trasvasar fondos de formación de ocupados a parados

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, avanzó el viernes que planteará en la negociación de la reforma de las políticas activas de empleo elevar un 25% los fondos para formación de parados. De este modo, ocupados y desempleados recibirían la misma cantidad anual (1.050 millones).

Trabajo plantea trasvasar fondos de formación de ocupados a parados
Trabajo plantea trasvasar fondos de formación de ocupados a parados

El Ejecutivo se ha marcado como objetivo tener cerrada la reforma de las políticas activas de empleo a finales de enero. Apenas dos meses y medio en los que se va a tener que emplear a fondo para convencer a las comunidades autónomas sobre sus planteamientos en capítulos como la formación para parados, los programas de recualificación o los servicios públicos de empleo.

De todos ellos, el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, solo detalló el viernes uno: la necesidad de trasvasar fondos de formación para ocupados a parados. El esquema actual, diseñado en 2007, fija un reparto del 60% para los ocupados y el 40% restante para desempleados y el objetivo, según Gómez, es que el reparto sea de un 50%, lo que supondría una asignación anual de 1.050 millones de euros para cada colectivo y un aumento del 25% en los fondos para formar desempleados. Estos 2.100 millones forman parte de los 7.500 millones de euros presupuestados en 2011 para las políticas activas de empleo.

Los otros dos objetivos, tal y como detalló tras la reunión mantenida con los 17 consejeros autonómicos de empleo, son alejar los programas de formación de sectores como los servicios y la construcción e impulsar la integración entre las agencias privadas y los servicios públicos de empleo. No lo va a tener fácil, a tenor de las declaraciones de los consejeros tras la reunión. Todos manifestaron la idoneidad de la reforma y la necesidad de que se preserve la unidad de mercado, pero no escatimaron críticas, en especial los del PP, por el retraso con el que llega, la rapidez que se les exige y por la ausencia de reformas estructurales que fomenten la creación de empleo y de actividad económica.

Las regiones vinculan el éxito de las políticas activas a las reformas estructurales

La más clara fue la consejera madrileña, Paloma Adrados, que calificó de "apretado" el calendario y remarcó que las políticas activas per se no crean empleo. "Estamos dispuestos a negociar a la vez que demandamos las reformas estructurales necesarias para que los 4,5 millones de parados de España puedan volver a tener un empleo", señaló. En la misma línea, Tomás Villanueva, consejero de Empleo de Castilla y León, se mostró dispuesto a colaborar, aunque reconoció que el ofrecimiento llegaba "con bastante retraso".

La del viernes fue la primera de un intenso calendario de reuniones con las que Trabajo quiere impulsar cambios en las políticas activas de empleo o la negociación colectiva. El jueves 25, Trabajo mantendrá una reunión técnica con los directores de los Servicios Públicos de Empleo y el 29 prevé un encuentro tripartito con sindicatos y patronal en el que trataran, entre otras reformas, la de las pensiones. Precisamente, el titular de Trabajo, Valeriano Gómez, descartó el viernes en RNE que la reforma se vaya a hacer por decreto en el caso de que no se llegue a un acuerdo antes de abril.

La cifra

7.500 millones es el gasto comprometido por el Ejecutivo para las políticas activas de empleo en 2011.