Días de conflicto

Solo un puñado de empresas españolas resisten en el Sahara

Compañías energéticas estudian inversiones en la zona.

Solo un puñado de empresas españolas resisten en el Sahara
Solo un puñado de empresas españolas resisten en el Sahara

Solo un puñado de empresas españolas realizan en la actualidad alguna actividad comercial en los territorios del Sahara occidental. La ex colonia española vive estos días su peor conflicto en las últimas décadas, con manifestaciones saharauis reprimidas por la fuerza por el ejército marroquí. Navieras y conserveras llevan a cabo algún tipo de negocio en la región, y compañías energéticas españolas han estudiado inversiones en energías alternativas en la zona, sin que de momento se ejecuten.

Una muestra de la indefinida relación que mantiene España con su ex colonia se encuentra precisamente en informes del Instituto de Comercio Exterior (Icex). El organismo dependiente del Ministerio de Industria publicó en 2007 un informe sobre posibilidades de inversión en Marruecos y se refería así a los territorios del Sahara: "Si bien el presente informe trata sobre el sector de las energías renovables en Marruecos, mencionaremos y proporcionaremos información también acerca de los territorios del Sahara Occidental debido a que estos están, en la práctica, bajo control y administración marroquí".

El sector energético español es el que por el momento ha prestado más atención a la zona, pero sin llegar a decidirse por invertir. El Gobierno de Marruecos pretende desarrollar parte de su ambicioso plan de introducción de las energías renovables en el Sahara Occidental. El país quiere conseguir que en 2020 un 42% de su energía provenga de estas tecnologías limpias. En concreto, destinará 9.000 millones de dólares (unos 6.480 millones de euros) al desarrollo de energía solar en su territorio.

En Dajla, Bojador y Ouarzazate -situadas en el Sahara Occidental- Marruecos está licitando un concurso para la adjudicación de varias plantas solares fotovoltaicas. En esta puja compiten empresas españolas como Abengoa Solar, Acciona Energía, Isofotón, Martifer Solar o TSolar e Isolux, según los datos de la ONG Western Sahara Resource Watch, que habla de hasta 21 empresas precalificadas. Ayer no fue posible confirmar estos datos con la Office National d'Electricite (ONE), la empresa pública de electricidad.

Fuentes empresariales descartaron estar preocupados por si este conflicto puede afectar a sus intereses en estas iniciativas. Consideraron que "los proyectos siguen su curso con normalidad" dado que están "en las primeras fases del proceso de lanzamiento", en un estadio aún incipiente.

En la zona de los territorios en conflicto mantienen actividad empresas dedicadas a la comercialización de pescado congelado. Varias de ellas están especializadas en la captura y venta de pulpo, como la gallega Troulo. Desde la compañía se explicó ayer a este diario que la campaña de pulpo si inicia en diciembre. "Por ahora no hemos tenido problema alguno, veremos a partir de diciembre", dijeron. La compañía Jealsa, propietaria de las conservas Rianxeira, también mantiene actividad en la región.

Varias de las empresas españolas que Western Sahara Resource Watch señala en su página de internet por tener actividad en la región, y a las que acusa de llevar a cabo "un expolio" de los recursos naturales de la zona, negaron ayer a este diario realizar negocio alguno, como la solar Isofotón, la química FMC Foret o la distribuidora Europacífico.