Gallardón pone en aprietos a los proveedores

Madrid duplicará el plazo de pago hasta los 15 meses si no refinancia su deuda

A tres semanas de presentar los presupuestos para 2011, el Ayuntamiento de Madrid se prepara para afrontar una difícil situación financiera. Si Economía no autoriza la refinanciación de la deuda que debe amortizar este año (257 millones), el consistorio alargará sus plazos de pago de cuatro a seis meses para los pequeños proveedores y de 12 a 15 meses para las grandes empresas. En apenas dos años esos plazos se habrán duplicado.

A cualquier empresa endeudada a la que los ingresos se le hayan reducido de manera drástica, la única salida que le queda es refinanciar ese endeudamiento. Si no le dejan hacerlo, tendrá que cerrar", argumentan desde la concejalía de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid. Pues bien, esa es la situación del Consistorio de la capital, con la salvedad de que quien no autoriza refinanciar los 257 millones que vencen este ejercicio no son las entidades financieras, sino el Ministerio de Economía.

Después del enfrentamiento dialéctico que protagonizaron el 12 de octubre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, Madrid está a la espera de la contestación de Economía. El Gobierno municipal insiste en que no se trata de ampliar la deuda, cuyo stock total asciende a 7.145 millones de euros. "Lo único que pedimos es tener la misma capacidad de maniobra que el resto de administraciones, ya que el Estado y las comunidades autónomas están refinanciando su deuda al 100%", explica el concejal delegado de Hacienda de Madrid, Juan Bravo.

Distintas ratios

El consistorio recalca que la carga de su deuda sólo supone el 9,4% de sus ingresos

El Consistorio rechaza las ratios que miden si el nivel de endeudamiento de un ayuntamiento se encuentra o no en zona de riesgo. "Comparar el stock total de deuda con los ingresos de un ejercicio es como decirle a una familia que gana 50.000 euros que sólo puede endeudarse por valor de 55.000", señala el concejal. Tal y como hacen los comités de riesgo de las entidades bancarias, es más razonable, en opinión del Consistorio, comparar la carga financiera (entendiendo por la misma el pago de las amortizaciones más los intereses) con los ingresos corrientes de cada ejercicio.

Las últimas cifras disponibles fijan que si en 2001 esa ratio en el ayuntamiento era de poco más del 10%, este año finalizará en el 9,45%. Para el Estado esa variable se situó en 2006 en un 36% y rozará el 53% al término del presente ejercicio. "Con estos números, creo que estamos en condiciones de demostrar que el actual nivel de endeudamiento de la ciudad de Madrid no es un lastre, ya que puede pagarse sin problemas. Sí lo será para el normal funcionamiento de la corporación, ya que se nos obliga a destinar la mayor parte de nuestros flujos de caja al pago de la deuda", añaden desde la Concejalía de Hacienda.

Las últimas decisiones adoptadas por Economía, como prohibir las operaciones de refinanciación de deuda en determinados supuestos, obligar a tener canceladas las pólizas de crédito a corto el 31 de diciembre o no autorizar una línea ICO que facilite el pago de los municipios a proveedores aboca al Consistorio a una situación muy delicada. "En el peor de los escenarios que hemos proyectado, seremos capaces de pagar las nóminas y seguir cumpliendo con los bancos, pero el pago a proveedores se resentirá, pasando de cuatro a seis meses para los pequeños y medianos suministradores y de 12 a 15 meses en el caso de las grandes empresas y eso habrá compañías que no lo resistirán", admite Bravo. Esta ampliación de los plazos supondrá, si se produce, duplicarlos en apenas dos años, ya que el año pasado se estaba en un promedio de 60 a 90 días para las pymes y de ocho a 10 meses para los grandes suministradores. "Si no nos dejan refinanciar este año, el pendiente de pago a proveedores rozará los 1.000 millones en 2011", añade.

Comparación odiosa

Madrid reclama reformar el sistema de financiación, aunque admite que en esa reivindicación no le respalda ni el PP ni el PSOE. Recuerda que sólo tres regiones (Valencia, Cataluña y Andalucía) superan a la capital por población y sólo dos (Cataluña y Andalucía) aportan más al PIB nacional que Madrid. Por ello, lamenta tener que regirse por las mismas reglas que están pensadas para municipios de menos de 5.000 habitantes, que son la mayoría.