Sesión de control en el Senado

Salgado ve una "herramienta útil" que las CC AA fijen techos de gasto

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, ha calificado de "herramienta útil" que las comunidades autónomas fijen techos de gastos para consolidar sus cuentas públicas, si bien ha dejado claro que esta decisión es competencia de los gobiernos regionales y no del Ejecutivo central.

"Estoy de acuerdo con que si son las propias CC AA las que quieren establecer sus propios techos de gastos, será una herramienta útil", aseguró la ministra de Economía a una pregunta en la sesión de control en el Senado del senador 'popular' José Manuel Barreiro, quien responsabilizó al Gobierno del desequilibrio fiscal de las regiones por la devolución de los anticipos.

Salgado reiteró que esta decisión corresponde a las comunidades, que deciden sobre sus ingresos y gastos, mientras que recordó que los objetivos de déficit se negocian y aprueban en el marco del Consejo de Política Fiscal. "Austeridad y reformas; reformas que también sirvan para incrementar ingresos", aconsejó.

Salgado fue más allá y afirmó que la propuesta del PP de imponer un techo de gasto a las regiones no tiene "ningún viso" de adaptarse a la Constitución, al tiempo que instó al senador 'popular' a controlar las cuentas de las comunidades en las que gobierna su partido. "Traten de implantarlo (techo de gasto) en donde gobiernan: en Valencia, en Madrid, en Galicia...Díganselo", clamó.

Mientras, Barreiro volvió a cuestionar el cuadro macroeconómico del equipo de Salgado, al tacharlo de "no real", y achacó la devolución de 27.000 millones de euros a la que están obligadas las regiones a una "equivocación" del Ejecutivo. "Es un problema real porque ustedes se han equivocado", subrayó.

Cambios en fiscalidad

La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda afirmó que en época de crisis no son convenientes "grandes y profundas" transformaciones en el sistema fiscal, pero añadió que sí es aconsejable hacer ajustes para incrementar la recaudación.

Así respondió a la interpelación del senador del grupo de Entesa Catalana de Progrés Carles Josep Bonet sobre las posibles líneas para tratar de hacer más justo y socialmente corresponsable el sistema tributario español.

La vicepresidenta incidió en que el Gobierno tuvo sobre la mesa la posibilidad de una subida impositiva a las grandes fortunas, algo que finalmente no se llevó a la práctica "porque tiene difícil solución", también en el aspecto constitucional.

Salgado aseguró que la recuperación económica dotará de elementos de suficiencia al sistema fiscal que permitirá su objetivo de financiar los servicios públicos de calidad.

En este sentido, señaló que la crisis ha provocado el desplome de los ingresos tributarios, lo que ha hecho que la presión haya pasado del 37% en 2007 al 30% en 2009, de la que sólo una pequeña parte es por las medidas normativas.

Asimismo, justificó la subida del IVA porque es el elemento que menos distorsiona la actividad económica y porque el tipo medio es de los más bajos del entorno, por lo que no afecta a las exportaciones y no reduce la competitividad.

Además, destacó entre las medidas más importantes dentro del IRPF, la eliminación parcial de la deducción de los 400 euros y la supresión de la desgravación por compra de vivienda, salvo a las rentas bajas, aspecto que costaba al Estado "4.500 millones de euros y que repercutía en un aumento de los precios de los inmuebles".

Salgado defendió la medida para evitar que se posponga la tributación de los accionistas de las sociedades de inversión colectiva (SICAV), de las que dijo que lo ideal sería que no hubiera un instrumento como éste, pero advirtió de que entonces sólo se lograría que los llamados ricos se fueran a otro país.

La vicepresidenta reiteró la necesidad de mejorar la conciencia fiscal de los ciudadanos y subrayó el esfuerzo del Ejecutivo en su lucha contra el fraude, que ha permitido mejorar la recaudación este año el 28%.

Sobre el Impuesto sobre Sociedades admitió que su diseño está un poco desdibujado con el añadido de las deducciones, que hace que el tipo real sea inferior al 20%.

El senador Bonet criticó el alto nivel de fraude y el hecho de que haya sectores privilegiados a los que no se les aplican recortes salariales ni incrementos de impuestos.

Además, mostró su desacuerdo con que el Gobierno lleve a cabo trascendentes iniciativas financieras, laborales y sobre pensiones, pero no se atreva con la tributación, "cuyo sistema tiene muchas tentaciones para pecar".