Sugiere el uso de plataformas multilaterales

La CNMV alerta de la escasa liquidez del mercado de renta fija minorista

La CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) está preocupada por la escasa liquidez de las emisiones de renta fija destinadas a pequeños inversores. Por eso, el regulador publicó ayer un documento con los criterios que han de seguir las entidades encargadas de generar liquidez, a las que sugiere que realicen su actividad en plataformas multilaterales.

Es difícil asegurar la liquidez de un producto cuando la contratación se desarrolla de forma casi exclusivamente bilateral. Eso es lo que ocurre con frecuencia en el mercado español de renta fija, en el que el tenedor de bonos se encuentra muchas veces con que no puede deshacerse de su activo hasta su vencimiento, porque no hay nadie a quien vendérselo. Eso es justo lo que suele suceder con las participaciones preferentes, que son de carácter perpetuo. Preocupada por esta situación, la CNMV hizo público ayer el documento en el que fija los criterios considerados como "buenas prácticas" para que las entidades encargadas de dar liquidez cumplan unas obligaciones que la Comisión admite que "en la actualidad, dadas las características del mercado español de renta fija, resultan de difícil cumplimiento". El anuncio coincide con la campaña masiva de venta de bonos públicos de la Generalitat de Cataluña.

El documento, que se centra en los medios de contratación y en los compromisos de información, es continuación de la carta sobre el mismo asunto que la entidad reguladora envió en junio a la AEB, UNACC, CECA, ASNEF, Emisores Españoles y la Asociación Hipotecaria. En aquella misiva, el supervisor señalaba que las emisiones destinadas a minoristas debían contar con una entidad proveedora de liquidez y con al menos un informe de un experto independiente que determinase si las condiciones de la oferta eran equiparables a las de un mercado mayorista. Entonces, el regulador anunció que desarrollaría un modelo de contrato para las entidades de liquidez, que presenta en un anexo del documento publicado ayer.

Plataforma multilateral

El supervisor quiere que aumente la difusión de información

Ante la escasa liquidez, la CNMV quiere que las entidades de liquidez desarrollen su actividad en al menos un medio multilateral, del que el referente más inmediato es AIAF, la plataforma de renta fija corporativa del holding BME (Bolsas y Mercados Españoles). Estas plataformas deben cumplir además con unos requisitos, que se resumen en un "acceso no discriminatorio" para cualquier inversor; "transparencia informativa" sobre las cotizaciones de los valores negociados; información pública sobre volumen y precios de oferta y de compra, y, por último, "suficiente información pública sobre la entidad proveedora de liquidez", incluyendo horarios de actividad, altas y bajas definitivas, así como las exoneraciones y bajo qué circunstancias se dan éstas.

El organismo presidido por Julio Segura pretende que los inversores tengan bien claro cuáles son las condiciones de funcionamiento de este suministro de liquidez. Eso implica establecer un horario determinado en que los valores estarán dotados de liquidez; un volumen mínimo para cada orden de compra y venta a introducir en el sistema -el regulador califica de "razonable", una cifra de 25.000 euros- y una horquilla de precios entre oferta y demanda en la que la desviación no sea superior al 3% en términos de precio y del 10% del TIR (Tasa Interna de Rendimiento) correspondiente al precio de demanda, con un límite máximo de 50 puntos básicos.

La demanda de bonos catalanes todavía no cubre la oferta

La oferta de bonos de la Generalitat a un año al 4,75% aún no cumple objetivos. Fuentes del Govern confirmaron ayer que la demanda recibida todavía no llega a los 1.890 millones de euros de la parte asegurada de la emisión. El primer día, las 23 entidades financieras comercializadoras registraron una demanda superior a 1.000 millones. Desde entonces el ritmo ha caído. Las peticiones podrán seguir realizándose hasta el 12 de noviembre y sólo se contempla ampliar la emisión hasta 2.500 millones. Sería entonces cuando, de ser necesario, se aplicaría un sistema de prorrateo que favorecerá a las peticiones de menor volumen.