'Compass' de octubre sobre inversión

Barclays Wealth señala la "falta de crecimiento" en las economías desarrolladas

El 'Compass' de Barclays Wealth de octubre sobre inversión recomienda buscar la exposición a las economías emergentes, ya que los países más desarrollados pueden sufrir una 'falta de crecimiento' persistente, tomar posiciones en bonos a largo plazo de alta calidad, rebajar a neutral la posición en renta variable tras su buen desarrollo en el tercer trimestre y comprar deuda griega 'backstop' a corto plazo.

Aaron S. Gurwitz, director general de inversiones en Barclays Wealth, afirma a raíz de la publicación del 'Compass', el informe mensual de Recomendaciones de Inversión de Barclays Wealth, que "no nos enfrentamos a una crisis, pero es evidente que las condiciones económicas no se han recuperado hasta los niveles que hubiéramos esperado".

"El diagnóstico más preciso de la situación actual de las economías desarrolladas es, entonces, el de 'falta de crecimiento', entendiendo como tal el principio de un prolongado periodo en el que el que las rentabilidades de las inversiones sean más bajas de lo que lo han sido en el pasado. Esto puede hacer que los inversores se sientan desanimados por las escasas oportunidades de rendimiento que se presentan actualmente. Aunque seguimos albergando las esperanza de que la situación mejore, debemos aceptar la realidad que se nos presenta", añade.

Partiendo de esta base, Barclays Wealth recomienda ser escépticos a la hora de asumir estrategias arriesgadas o alterar radicalmente la estrategia de inversión. "Aunque las inversiones que antes se desestimaban por considerarse demasiado arriesgadas o complejas ahora están atrayendo la atención de los inversores, debemos actuar con cautela. Esperamos que la rentabilidad relativa esté en línea con la media histórica, por lo que la asignación óptima de activos para cualquier riesgo debería mantenerse casi inalterada. Sin embargo, sí recomendamos algunos cambios de cartera debido a la situación económica", explica

Asimismo, aconseja "tomar posiciones en bonos a largo plazo de alta calidad. Si persiste la falta de crecimiento y los bajos tipos de interés, los inversores podrían recordar el otoño de 2010 como "aquellos buenos tiempos" en los que los bonos a 10 años del Tesoro estadounidense rendían al 2.5%. Por el momento, la posibilidad de tipos altos a corto plazo es escasa y la posible ampliación de los programas de Expansión Cuantitativa también contribuirá al largo final del mercado".

Kevin Gardiner, director de Estrategia de Inversión Global, asegura que "nuestros economistas están centrados en los riesgos a los que se enfrenta la economía global; mientras tanto, la renta variable, especialmente, registró un comportamiento sólido en el tercer trimestre. Por tanto, estamos reduciendo el riesgo táctico estimado de nuestra cartera, ampliando la exposición a bonos del Estado y rebajando a neutral la posición global en renta variable, aunque manteniendo la sobreponderación en crédito de alta rentabilidad y en deuda de mercados emergentes. Nos mantenemos con una baja exposición en efectivo, y continuamos considerando nuestro enfoque general como bipolar, ya que favorecemos a los activos que previsiblemente ofrezcan un buen rendimiento tanto cuando las expectativas de mercados vengan determinadas por el nerviosismo en relación a la situación de la economía y cuando se centren en la recuperación empresarial".

Aaron S. Gurwitz, director general de Inversiones de Barclays Wealth, añade que "actualmente los riesgos económicos se localizan principalmente en el mundo desarrollado y en su falta de crecimiento, lo que favorece los argumentos que apuestan por aumentar la exposición a los mercados emergentes de más rápido crecimiento. Existen muchos modos de beneficiarse de este crecimiento, a través de renta variable local, renta fija o el mercado de divisas. Sin embargo, hay otras oportunidades por encima de éstas, como es el caso de las materias primas o acciones de compañías de países desarrollados que tengan gran parte de su negocio en los mercados emergentes".

Además, Barclays Wealth aconseja "comprar deuda griega 'backstop' a corto plazo. La preocupación en torno a la solvencia fiscal a largo plazo de Grecia ha provocado que la rentabilidad de la deuda del país heleno se haya ampliado en todos los tramos de vencimiento. Ofrece así la oportunidad de obtener altas rentabilidades en la deuda a corto plazo que está garantizada por una línea de liquidez 'backstop' del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Unión Europea. Recomendamos a los inversores mantener esta deuda hasta su vencimiento".

Para terminar, Brian Grossman, estratega de Renta Fija, afirmó que "es del interés de todos evitar una reestructuración de la deuda griega en los próximos años, y por esto se ha puesto en marcha un programa para garantizar que no ocurra. No nos pronunciamos sobre la solvencia de Grecia, pero pensamos que la rentabilidad de la deuda que vence antes de que expiren los programas de apoyo supone una oportunidad atractiva para los inversores de más serenidad".