Quiere mayor consenso en la familia

Eulen aparca su plan de salir a Bolsa

El grupo de servicios Eulen tiene "aparcado" su plan de salir a Bolsa por la voluntad del fundador de la compañía, David Alvarez, de ejecutar este proyecto cuando alcance un consenso mayor en la familia, después de haber mantenido este año una pugna con cinco de sus siete hijos por el control de la empresa.

David Álvarez, presidente y máximo accionista del grupo Eulen.
David Álvarez, presidente y máximo accionista del grupo Eulen.

En rueda de prensa, el director general corporativo de Eulen, Juan Jordano, afirmó en cualquier caso que el plan no está descartado y que, de hecho, el grupo está "perfectamente preparado" en términos de estructura, control interno y estrategia para poder salir en tres meses al Mercado Alternativo Bursátil (MAB) o en seis meses en el caso del mercado continuo.

Jordano detalló que la salida a Bolsa nunca se ha planteado como una vía para obtener financiación, sino con el propósito de abrir el accionariado del grupo fuera del entorno familiar.

El consejo de administración de Eulen quedó disuelto en febrero pasado en una junta de accionistas convocada judicialmente, a causa de las divergencias familiares. Desde entonces, el primer accionista y su hija María José gestionan la compañía como administradores solidarios, aunque pretenden volver a constituir un nuevo consejo siempre que haya acuerdo sobre la entrada de consejeros independientes y siempre que el fundador mantenga el control.

Por otro lado, Jordano ofreció las previsiones de cierre del ejercicio que maneja el grupo, con una cifra de negocios estimada de 1.331 millones de euros, un 1,77% más que el año pasado, y un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 59 millones de euros (-0,46%). Según destacó, en el actual contexto de crisis, Eulen ha apostado por frenar su crecimiento y mantener cuota de mercado sin entrar en guerras de precios y sin "presionar sus finanzas".

Actualmente, alrededor del 83% del negocio se obtiene en el mercado español, cuyas ventas repuntarán este año un 1,6%, tras retroceder un 4,4% en 2009. Por su parte, las ventas en el exterior (Portugal, Estados Unidos y Latinoamérica) crecerán al 12%, por lo que el grupo apostará por la internacionalización.

Nuevo plan estratégico

La compañía trabaja en un nuevo plan estratégico que, además de mantener la preferencia por el crecimiento orgánico, recogerá el objetivo de obtener el 50% de su facturación en el exterior a medio plazo (entre cinco y diez años) y de triplicar sus ventas.

Entre las ventajas de crecer fuera, Jordano señaló que los plazos de cobro son mejores, lo que facilita la financiación del crecimiento. El promedio de cobro de Eulen en España se sitúa en 85 u 86 días, frente a los 82 días de media que registraba antes de la crisis, mientras que en los mercados exteriores se sitúan en la mitad.

El directivo, que afirmó que el índice de impagos en Eulen es "imperceptible", destacó que entre más de 10.000 clientes existen casos "extremos" de prorrogación de plazos de pago. Así, comentó que algunas corporaciones locales de capitales de provincia llegan a pagar hasta en doce o en 24 meses.

Antes de constatar que en los últimos meses se ha producido un repunte de la morosidad en las entidades públicas, Jordano indicó que los plazos medios de pago de los ayuntamientos duplican los del sector privado, que se sitúan en unos 60 días. Actualmente, un tercio del negocio de Eulen procede del sector público.