Logística

El transporte de mercancías por tren, ante el plan más ambicioso

El sector duda de su cumplimiento por temor a que la Administración recorte su parte de financiación.

El pasado 14 de septiembre, el ministro de Fomento, José Blanco, presentó un ambicioso plan para potenciar el transporte de mercancías por ferrocarril, vieja reivindicación del sector logístico. A grandes rasgos, el plan pretende duplicar este tipo de transporte en diez años, para pasar del 4,1% que tiene actualmente de cuota en España al 8% o 10% en 2010.

Para conseguirlo, el plan contempla una financiación mixta público-privada de 7.512 millones de euros. El 68,6% (5.154 millones) de este capítulo financiero procederá del ámbito público y el 31,4% restante (2.358 millones) de la participación privada.

Asimismo, el proyecto prevé transportar, en un escenario de máximos, 100 millones de toneladas de mercancías por ferrocarril en 2020, lo que supondría 370 millones de euros al año de beneficio medioambiental y un ahorro de 525.000 toneladas al año de CO2. También, quiere transformar el modelo actual de Renfe Mercancías, convirtiéndola en varias empresas mercantiles especializadas en los diferentes mercados, y ofertar sus excedentes de material ferroviario.

"Esta iniciativa ha comenzado con mejor pie que la de 2008", dice el presidente de la patronal

Entre otros diversos puntos que contempla el plan de acción del proyecto, destacan, igualmente, el impulso para la entrada en este tipo de transporte de agentes con el fin de promover la intermodalidad a través de la segunda fórmula de entrada; el establecimiento de un eje piloto de bajo coste; adaptar las infraestructuras de línea y las terminales para la circulación y explotación eficiente de trenes de 750 metros de longitud o la integración del transporte ferroviario en la cadena logística.

Ante esta iniciativa, el sector muestra su satisfacción, pero lo mira con distancia. Gonzalo Sanz, presidente de la patronal Lógica, expone que "cualquier anuncio de potenciación del sector, y dentro de él las infraestructuras del ferrocarril, siempre es positivo y loable". Pero, a continuación, expone sus recelos sobre el cumplimiento real de la partida presupuestaria con que está dotado el plan.

En concreto, para Sanz el problema más importante es el cumplimiento de la financiación del mismo por parte pública. "El sector privado puede tener dudas en cuanto al futuro del mismo, y no invertir, si desde la Administración se efectuaran recortes y eso es algo que, con la actual situación económica, puede ocurrir". Así, desde su punto de vista, "la incertidumbre puede lastrar el plan".

Sanz, tras recordar que el ferrocarril nunca sustituirá el transporte de mercancías por carretera -"ambos son complementarios"-, añade que para que este tipo de transporte despegue en España es necesario que sea competitivo. "De nada servirá la inversión si el coste por kilómetro y los tiempos de tránsito no son competitivos". Y recuerda que los movimientos realizados entre los centros de distribución y las plataformas de tránsito y cross-docking, los flujos del final de la cadena de suministro, "no podrán nunca hacerse por tren debido a la tensión de esos flujos".

Por el contrario, el presidente de la patronal destaca que los flujos de aprovisionamiento y reaprovisionamiento sí podrán beneficiarse del ferrocarril, "pero siempre teniendo en cuenta que se deben cumplir dos premisas: fiabilidad y economía".

Sanz no desdeña la iniciativa de Fomento y subraya, principalmente, el consenso con que ha surgido entre el ministerio y las comunidades autónomas. "Basta recordar que el plan presentado en 2008 por la anterior ministra, Magdalena Álvarez, murió antes de nacer debido a que no se tuvo en cuenta ni al sector ni a las autonomías. Este plan ha comenzado con mejor pie", apunta.

Críticas a la forma de gestionar los puertos

El presidente de Lógica recela de la nueva Ley de Puertos y encuentra un efecto contraproducente para el sector en su aplicación. A su juicio, el Mediterráneo se ha convertido en una alternativa "más que rentable" en relación con los puertos del Norte de Europa para mover los flujos de mercancías que llegan de Asia hacia el Viejo Continente. "Los puertos españoles tienen una gran baza que se incrementa con una buena infraestructura de ferrocarril", expone.

Sin embargo, Sanz ve un problema para conseguir este objetivo en la dura competencia que se está planteando entre los puertos españoles, "no de éstos hacia Europa". Según Sanz, "mucho nos tememos que con la nueva Ley de Puertos, que descentraliza su gestión, la situación se volverá más complicada".

Sanz pide la colaboración entre todas las administraciones, tanto locales como regionales y nacionales. "Es esencial para que los puertos sean competitivos y la inversión en ferrocarril no se quede en algo simbólico porque, finalmente, no llegan a puerto", aclara.

Sanz confía en que el plan de Fomento suponga el impulso definitivo a la liberalización real del transporte de mercancías por ferrocarril. Y reivindica que se mejore la gestión en Renfe y Adif, en lo que se refiere a su responsabilidad en el transporte por mercancías. "Mientras estos dos actores no se adapten a lo que el mercado necesita no será posible avanzar", dice.

Las cifras

7.512 millones de euros es a lo que asciende el capítulo financiero del plan.

68,6% será lo que aporte la Administración pública.

4,1% es la cuota que tiene ahora en España el transporte de mercancías por ferrocarril.