En medio de la integración con Volkswagen

Porsche reduce un 87% sus pérdidas en el año fiscal

El fabricante alemán de automóviles deportivos Porsche registró unas pérdidas después de impuestos de 454 millones de euros durante su ejercicio fiscal 2009-2010 (de agosto de 2009 a julio de 2010), lo que representa una reducción del 87,2% en comparación con los 'números rojos' de 3.563 millones de euros registrados en el año anterior, informó la compañía en un comunicado.

La firma con sede en Stuttgart cerró su ejercicio fiscal 2009-2010 con una cifra de negocio de 7.790 millones de euros, lo que se traduce en una progresión del 17,9% respecto al año precedente y constituye un máximo histórico para la empresa.

Porsche, en proceso de integración con el grupo Volkswagen, comercializó en todo el mundo 81.850 automóviles entre agosto de 2009 y julio de 2010, lo que supone un aumento del 8,8% en relación con las cifras contabilizadas un año antes, gracias a su nuevo modelo Panamera.

La corporación alemana alcanzó el pasado año fiscal una producción de 89.123 unidades, lo que representa un aumento del 16,1% frente al ejercicio previo, mientras que su plantilla se situó en 12.722 personas, con un leve crecimiento del 1%.

Por otro lado, la compañía se encuentra inmersa en la actualidad en un año fiscal corto, de tres meses de duración, que finalizará el próximo 31 de diciembre, en el que espera dejar a un lado las pérdidas y alcanzar el 'break even'.

Así, a partir de enero de 2011 su año fiscal corresponderá al ejercicio en curso, con el fin de amoldarse a la dinámica del consorcio Volkswagen. En 2011, Porsche espera registrar beneficios en línea con los del consorcio de Wolfsburg, gracias al desarrollo positivo propiciado por las inversiones de la compañía y por los mercados automovilísticos.

La firma indicó que los resultados de estas inversiones en activos continuarán incluyendo los efectos de la amortización de las cuotas derivadas de la compra de Porsche Holding y Volkswagen que comenzaron en diciembre de 2009. Porsche apuntó que el pago de los intereses asociados a esta operación tendrán un efecto negativo sobre los resultados de la empresa. La corporación automovilística resaltó que los resultados del pasado año fiscal son principalmente atribuibles a los efectos de la integración con el grupo Volkswagen.