Estudio realizado de la Cámara de Comercio de Zaragoza

El pequeño empresario se vuelve conservador

La crisis anima a apostar por negocios tradicionales con poco riesgo.

El pequeño empresario se vuelve conservador
El pequeño empresario se vuelve conservador

La crisis económica está cambiando sustancialmente la actitud de los emprendedores. Así lo revela un estudio realizado por la Cámara de Comercio de Zaragoza, cuyas conclusiones se catalogan como extrapolables al resto del país. Según este informe, en tanto los nubarrones no terminen de disiparse en el horizonte económico, los nuevos empresarios optan por no arriesgar y apuestan en 2010 por los negocios tradicionales o ya consolidados. De esta forma, se modifica sustancialmente la imagen del emprendedor como promotor de ideas brillantes y proyectos innovadores. No parecen los tiempos más adecuados para asumir riesgos.

Prácticamente la mitad de los estudios de viabilidad para nuevos proyectos empresariales se centran en actividades tan trilladas como peluquerías, centros de estética, tiendas de alimentación, panaderías, venta de productos congelados, comidas preparadas, verdulerías, artículos gourmet, bares y restaurantes. Mención especial requieren los negocios relacionados con la belleza y la cosmética. Nada menos que el 10% de las iniciativas de negocio propuestas por emprendedores guardan relación directa con este sector, destacando la venta de cosméticos y las consultas médicas especializadas.

Traspasos y franquicias

También avanzan considerablemente los traspasos y las franquicias. En el primer caso, los emprendedores valoran que, al tratarse de un negocio ya en funcionamiento, no hace falta buscar un local comercial y, además, se cuenta ya con un cierto volumen de clientela y con una denominación comercial conocida. Las franquicias, por su parte, asesoran al nuevo empresario sobre los difíciles primeros pasos, aportan imagen de marca y ofrecen el respaldo de un grupo empresarial ya contrastado.

Un contexto, por tanto, poco adecuado para el surgimiento de genios como Bill Gates. A pesar de ello, Zaragoza continúa siendo la sede europea del programa Innovate, que ha dado excelentes resultados en los últimos años. Su promotora, Chris Shipley, uno de los más prestigiosos gurús de Silicon Valley, afirma que "la crisis debe ser también un acicate para los emprendedores, porque un nuevo producto siempre tendrá mejor acogida en el mercado que otro ya conocido, a no ser que el más reciente lo supere con claridad y, entonces, la innovación resulta imprescindible". La cofundadora de Guidewire Group, una empresa que se dedica a descubrir ideas brillantes de negocio, subraya que "las aportaciones de los emprendedores han sido decisivas para superar las crisis anteriores y ésta no será una excepción".

Tal vez por ello, a pesar del prosaico realismo impuesto por la crisis, todavía queda un segmento de emprendedores que apuestan por la innovación. En este apartado se incluyen iniciativas como un portal de empleo, una original escuela de buceo o una tienda para el coleccionista más exigente. La originalidad viene dada por el aprovechamiento de un nicho de negocio con expectativas que no han sido exploradas.

Aun así, incluso el perfil de los emprendedores más audaces ha cambiado sustancialmente. Las ideas brillantes han descendido prácticamente a mínimos, tal vez porque los nuevos empresarios consideran que casi todo está ya inventado. Ahora los esfuerzos se centran en perfeccionar actividades ya conocidas.

Según los técnicos que asesoran a los promotores de empresas, la gestión se ha convertido en el elemento decisivo. "En la práctica, es el factor que aporta valor añadido y el que marca, en numerosas ocasiones, la frontera entre el fracaso o la continuidad de la nueva empresa".

La crisis también está cambiando el origen de los emprendedores. Ahora la mayoría de los emprendedores ya no son vocacionales, sino personas que buscan fundamentalmente una alternativa a la situación de parados. Tal vez por ello, la imaginación esté siendo sustituida por una necesidad que tiene, como ventaja, la mayor tenacidad por parte de los promotores de nuevas empresas.

Muchos de los emprendedores actuales son personas que han perdido su empleo en una actividad que conocen bien y que optan por desarrollarla por su cuenta. Los asesores subrayan que esta nueva generación es mucho más realista que sus predecesoras.

Un perfil distinto

La crisis está agudizando el cambio entre los emprendedores. Los promotores de ideas innovadoras están siendo sustituidos y actualmente constituyen minoría.

La nueva generación está dominada por promotores que buscan una alternativa al desempleo, universitarios que no encuentran ocupación y personas que creen que pueden gestionar y desarrollar mejor por su cuenta actividades que conocen bien, como integrantes de una plantilla reducida o suprimida por su anterior empresa.