Informe del GWEC y Greenpeace Internacional

La energía eólica abastecerá un 22% de la electricidad mundial en 2030

La energía eólica puede satisfacer el 12% de la demanda eléctrica mundial para 2020, y hasta un 22% para 2030, según un estudio publicado hoy por el Consejo Mundial de la Energía Eólica (GWEC) y Greenpeace Internacional.

Vista de un parque eólico.
Vista de un parque eólico.

El informe Perspectivas globales de la Energía Eólica 2010 (GWEO 2010) concluye que esta energía puede lograr grandes reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero, según una nota enviada hoy por la sección española de Greenpeace.

El comunicado subraya, asimismo, que España aún es uno de los países que lidera la revolución de la energía eólica, pero "en sólo un año el Gobierno ha dado marcha atrás, pasando de planear que la eólica sea la principal fuente de generación eléctrica en 2020, a dejarla en sus últimas propuestas relegada en favor del gas natural.

"Mientras cada vez más países ven en la eólica el principal motor energético para salir de la crisis, el Gobierno español le da la espalda para contentar a los lobby del gas, el carbón y la nuclear", sostiene José Luis García Ortega, responsable de proyectos de energía limpia de Greenpeace España.

Además de sus beneficios ambientales, la energía eólica se está convirtiendo en un factor de desarrollo económico, proporcionando hoy más de 600.000 empleos "verdes" directos e indirectos, añade. Para 2030, se prevé que los empleos aumenten a más de tres millones.

"En 2010 los 600.000 trabajadores de la industria eólica montaron un aerogenerador nuevo cada 30 minutos. Uno de cada tres de ellos en China," explica Greenpeace.

"Para 2030, el mercado podría ser tres veces mayor que hoy, conduciendo a una inversión de 202.000 millones de euros. Un nuevo aerogenerador cada siete minutos, esa es nuestra meta."

Según el informe hoy difundido, los mil gigawatios de potencia eólica que se prevé estén instalados para 2020 pueden evitar hasta 1.500 millones de toneladas de CO2 cada año.

Esta cifra representa un 50-75% de las reducciones de emisiones acumuladas que los países industrializados se comprometieron a alcanzar en sus "promesas de la cumbre de cambio climático de Copenhague" para 2020.