La española reiteró ayer su intención "amistosa"

El Gobierno alemán se declara neutral en la ofensiva de ACS sobre Hochtief

El ministerio alemán de Economía, encabezado por Rainer Brüderle, ha asegurado que no tiene intención de intervenir en el proceso de compra lanzado por ACS sobre la constructora germana Hochtief. Esta última celebró ayer un consejo extraordinario para analizar la operación y obtuvo explicaciones previas de la parte española.

ACS y Hochtief mantienen sus posiciones encontradas respecto al interés y oportunidad de la integración de la alemana en el seno del grupo español a través de una opa. Después de una serie de reuniones celebradas ayer entre ambas partes, la novedad más notable vino de fuera. Es la declaración del Ministerio de Economía germano en torno a que no jugará papel alguno en un hipotético conflicto entre empresas. Un anuncio que tranquilizó en Madrid.

Según Efe, el ministro Brüderle espera conversaciones razonables y limpias entre los dos gigantes de la construcción. Se trata, como mínimo, de aparentar neutralidad. Y es lo que también hizo un portavoz de la canciller Merkel, al reconocer que se ha recibido información por parte de Hochtief y evitar hacer más valoraciones.

Ángel García Altozano y Marcelino Fernández Verdes, ambos miembros del consejo de Hochtief en representación de ACS e íntimos colaboradores de Florentino Pérez, tuvieron ayer la oportunidad de explicar al resto de consejeros los puntos clave de la pretendida opa.

ACS 35,10 0,69%

Fue en la antesala de una reunión extraordinaria del órgano de decisión de Hochtief (ACS controla el 29,9% del capital) y tras ser recibidos con la pitada de medio millar de trabajadores. Posteriormente no participaron en la reunión del consejo para evitar conflictos de intereses.

ACS insistió en que sus intenciones son "amistosas" y en la búsqueda de "un modelo de cooperación que beneficie a ambas compañías". El ambiente, al parecer, fue frío y las muestras de interés o preguntas respecto a la opa brillaron por su ausencia.

Sin los españoles en sus asientos, el consejo de Hochtief aplaudió los esfuerzos del comité ejecutivo por defender "los intereses de la firma, sus accionistas y empleados", en palabras de Detlev Bremkamp, presidente del consejo de supervisión. Una postura que arropa al presidente y consejero delegado de Hochtief, Herbert Lütkestratkötter.

Este último ha declarado a un semanario germano -WirtschaftsWoche- que "sería grotesco que Hochtief pasara a estar controlada por un grupo español que ha aumentado su tamaño gracias a fondos de otros países europeos, incluido Alemania".

El ejecutivo no parece estar de acuerdo con la imparcialidad mostrada por el momento por su Gobierno y ha aprovechado esa entrevista para recordar al equipo de Merkel el "bloqueo" que "sufrió" la energética alemana Eon al intentar hacerse con el control de Endesa en 2006.

Los lazos con el mercado local

El consejo ejecutivo de Hochtief está insistiendo en las implicaciones que la firma tiene con el mercado doméstico alemán, a pesar de que genera buena parte de sus ingresos en el exterior. Ayer habló en un comunicado de "fuertes lazos" con el fin, probablemente, de conmover a las autoridades locales. Hochtief emplea a 11.000 personas en suelo germano, de los 66.000 trabajadores en nómina del grupo.

Sin embargo, Alemania y su mercado de edificación eran parte del problema de Hochtief cuando ACS llegó al capital de la constructora. Un lastre que consejo y cúpula directiva han enfrentado durante la crisis a base de incidir en la internacionalización de la entidad.

Por otra parte, hoy martes en Madrid se unen la asociación de accionistas minoritarios alemanes (DSW) y su homóloga española (Aemec) para reclamar ante la prensa "que se abra un proceso competitivo de ofertas por la toma de control en Hochtief, que haga emerger el valor real de la compañía y no perjudique a los accionistas minoritarios".