El precio sube con fuerza desde junio

Basilea III favorece que la banca lance nuevas ofertas por sus preferentes

Basilea III hará que las preferentes en circulación vayan perdiendo atractivo para el cómputo de los ratios de solvencia desde 2013. El mercado prevé que bancos y cajas lancen ofertas de compra por estas participaciones o que las amorticen por el 100%, si bien también cuentan con otras alternativas. Las cotizaciones suben un 13% de media desde los mínimos de junio.

Las preferentes están en el punto de mira del mercado, después de que el Comité de Basilea anunciara el pasado 12 de septiembre que las emitidas no cumplen con los requisitos para computarse como recursos propios básicos (Tier 1). Se abre ahora un amplio abanico de posibilidades para la banca.

Una de las fórmulas para solucionar el problema es retirar progresivamente estos instrumentos, con ofertas de compra por debajo del precio nominal, como hicieron en 2009 varias entidades españolas (Pastor, Sabadell, Caixa Galicia o Caja España, entre muchas otras). La ventaja de esta posibilidad radica en que la diferencia entre el nominal y el precio al que compran se contabiliza como beneficio, que la banca puede destinar para reforzar su solvencia.

Otra fórmula es amortizar los títulos. En este caso, los inversores no tendrían capacidad de elección, pues deberán vender forzosamente las participaciones al emisor, que a cambio tendría que abonarles el 100% del valor nominal.

Los expertos prevén que las entidades cambien su estructura de financiación

Gerard Vaqué, responsable de renta fija del centro de inversiones de Deutsche Bank, opina que lo más lógico es que las preferentes vayan amortizándose, especialmente las emitidas durante la crisis, que implican unos costes financieros elevados para las entidades. Entre las vendidas el año pasado, cajas y bancos españoles llegaron a prometer rentabilidades del euríbor a tres meses más el 8,55% (las colocadas por Caixa Laietana). "A medida que la crisis remita, habrá fórmulas más baratas", señala Vaqué. Un reciente informe de PricewaterhouseCoopers advierte que la banca tendrá que retirar estos instrumentos de la circulación y sustituirlos por "una financiación apropiada para el nuevo régimen". Basilea III concede a la banca un amplio periodo de tiempo para buscar soluciones al importe que disponen en preferentes. En 2013, contabilizarán en el Tier 1 por el 90% de su importe nominal, y su eficacia irá bajando en 10 puntos porcentuales cada año, hasta que se conviertan en emisiones sin ningún tipo de efecto sobre la solvencia en 2022.

Para que sí puedan incluirse en los recursos propios de primera categoría, este tipo de deuda ha de ser perpetua y el pago de la remuneración, absolutamente discrecional. Los títulos españoles cumplen el primer requisito pero no el segundo. Los nuevos se parecerán a las acciones clásicas que cotizan en Bolsa, en las que el pago del dividendo es voluntario. Además, el coste para la entidad debería ser más elevado, ya que las condiciones son más desfavorables para los potenciales inversores. Cajas y bancos españoles cuentan con unos 29.000 millones de euros en preferentes en circulación, según los folletos registrados en la CNMV de las entidades que han vendido esta deuda desde finales de 2008. Popular, por ejemplo, cuenta con 1.218 millones de euros en este tipo de deuda.

Las cotizaciones de estas participaciones se han recuperado de forma significativa respecto a los mínimos que tocaron tras el estallido de la crisis de deuda soberana el pasado junio. El índice Iboxx de preferentes ha subido un 13% desde entonces. Este indicador recoge los precios de mercado de 45 emisiones de bancos europeos de primera línea, como BNP Paribas, SG o BBVA. La publicación de las normas de Basilea III contribuyó a la escalada, ante la posibilidad de que la banca lance ofertas o compre los títulos por el 100% del nominal. Sin embargo, los recientes problemas con los bonos soberanos de Irlanda y Portugal habían frenado las alzas (véase gráfico).

Otras fórmulas para renovar estos instrumentos

-Amortizar o comprar las emisiones de preferentes no es la única fórmula para reciclar las participaciones en circulación. Hay otras maneras, como canjear las títulos en circulación por otros que sí cumplan con los requisitos que exigen las nuevas normas. Fuentes jurídicas señalan que, en cualquier caso, el cambio deberá ser voluntario. Habría que estudiar las condiciones del canje y los tipos de interés que ofrecen las nuevas preferentes. En teoría, elevarán la remuneración respecto a las actuales, puesto que la posibilidad de que se produzcan impagos es superior. El abono de la remuneración tendrá que ser discrecional, mientras que ahora es obligatorio, a menos que la entidad haya sufrido pérdidas en su último ejercicio fiscal. Está por ver el papel del Banco de España, que puede imponer condiciones a las propuestas de canje con el objetivo de salvaguardar los intereses de los pequeños inversores.

-Cambiarlas por acciones clásicas que cotizan en Bolsa. Con esta fórmula, las sustituirían por capital de máxima categoría, aunque, eso sí, el canje también tendría que ser voluntario. Es lo que se propone hacer Sos con las preferentes que tiene en circulación por 300 millones de euros y que emitió en noviembre de 2007. Ofrece a los tenedores acciones nuevas del grupo de alimentación valoradas en unos 237 millones de euros.

La cifra

12.266 millones de euros en preferentes colocaron las cajas y los bancos españoles desde finales de 2008 entre los pequeños inversores para reforzar sus balances durante la crisis, según los datos de la CNMV.