Acaba el encuentro de ministros de Finanzas

La UE no logra avanzar en la búsqueda de nuevas tasas a la banca

El último intento de la Unión Europea (UE) de definir nuevas tasas a la banca para financiar futuras crisis y contribuir a la lucha contra la pobreza terminó hoy sin avances al respecto, durante la reunión de ministros de Finanzas de la UE celebrada en Bruselas.

Dos años después del estallido de la crisis financiera, los estados miembros siguen enzarzados en las discusiones sobre las distintas modalidades de gravamen y el destino que debe darse al dinero recaudado, mientras algunos países han aprobado nuevos impuestos de forma unilateral.

El encuentro de hoy, celebrado menos de un mes después del primer debate formal sobre el asunto en el seno del Ecofin (la reunión de ministros de Finanzas de la UE), terminó de nuevo sin "avances extraordinarios", reconoció la ministra de Economía y Hacienda española, Elena Salgado.

Aunque la "prioridad es evitar que los distintos sistemas impositivos de los estados miembros provoquen una doble tasación" al sector, el semestre podría terminar sin acuerdo a este respecto, según confesó el ministro de Finanzas belga, Didier Reynders.

La UE trabaja sobre dos posibilidades de impuesto, que en principio no son excluyentes: uno sobre las actividades bancarias y una tasa sobre las transacciones financieras internacionales, también conocida como Tasa Tobin.

El impuesto sobre las actividades financieras suscita más apoyos que la tasa sobre las transacciones, criticada porque podría provocar una deslocalización si no se logra un gran consenso internacional al respecto.

El presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, dijo hoy que sería un gran error si la Unión Europea decidiera poner en marcha de manera unilateral un impuesto de este tipo.

Suecia alertó del riesgo de que esta medida podría acarrear una reducción de la liquidez en el mercado.

El comisario de Fiscalidad y Unión Aduanera, el lituano Algirdas Semeta, presentará en cualquiera caso un informe sobre la aplicación técnica de la tasa en octubre próximo, ante las peticiones desde distintos sectores para poner en marcha un gravamen así.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el de Francia, Nicolás Sarkozy, abogaron por introducir una tasa sobre las transacciones y destinarla a la lucha contra el hambre y la miseria, en la cumbre organizada recientemente por la ONU.

Respecto a la tasa sobre las actividades financieras, aunque existe mayor optimismo en la UE, tampoco hay consenso sobre la base a gravar ni el tipo imponible.

Francia y Reino Unido ya han anunciado sendos impuestos sobre las actividades bancarias, que destinarán a sus maltrechas arcas públicas; Alemania hará lo mismo, pero empleará lo recaudado a un fondo para hacer frente a futuras bancarrotas del sector.

æpermil;sta última es la opción preferida por la Comisión Europea, que en octubre próximo presentará una propuesta concreta sobre ello.

Por su parte, la posición española es favorable a destinar la recaudación de un nuevo impuesto al presupuesto público, debido a que España ya cuenta con un fondo de garantía de depósitos.

España podría ingresar entre 490 y 1.905 millones de euros dependiendo del tipo de tasa que impusiera sobre las actividades financieras, según un reciente informe de la Comisión Europea (CE), que eleva esa cantidad hasta los 26.215 millones en el conjunto de la Unión Europea.

En todo caso, Salgado opinó que la Unión Europea dejará una "cierta flexibilidad a los países" para que decidan sobre la tasa bancaria y abogó por no ahogar al sector bancario con demasiados impuestos, pues su papel en la recuperación económica es esencial, como responsable de financiar a la economía real.

"En este momento, necesitamos que el crédito vuelva a fluir y acompañe el crecimiento de la economía. Las entidades han tenido problemas de liquidez así que todas las actuaciones que llevemos a cabo no deberán dificultar que el crédito siga llegando a las empresas y los ciudadanos", explicó.

"No tenemos ninguna prisa para constituir este fondo porque tenemos el de garantía de depósitos y porque nuestras entidades no están en riesgo, como han demostrado las pruebas de solvencia", añadió.