KPMG vaticina operaciones desde 2012

Las nuevas normas de capital obligarán a la gran banca a vender sus seguros

Las nuevas normas de capital para la banca (Basilea III) llevarán a grupos como Santander, BBVA o La Caixa a buscar socios para su área de seguros. Así lo vaticinaron ayer expertos de KPMG y Ernst & Young.

La vocación aseguradora de la gran banca española atisba su fin. Las nuevas exigencias internacionales de capital, conocidas como Basilea III, obligarán a grupos como Santander, BBVA o La Caixa a dejar de ser los únicos propietarios de las filiales que tienen dedicadas a esta actividad. Así lo estimó ayer una experta de KPMG durante unas jornadas sobre bancaseguros organizadas por el Instituto de Fomento Empresarial (IFE).

"Veremos a bancos y cajas que tradicionalmente han tenido compañías propias saliendo de éstas al máximo posible, porque poseerlas es enormemente penalizador en términos de capital", explicaba Amparo Solís, socia responsable de seguros de la consultora angloholandesa.

En España imperan tres modelos de negocio bancoasegurador. Por un lado están aquellas sociedades dependientes al 100% de entidades de crédito. Es el caso de Santander Seguros, BBVA Seguros o Segurcaixa. Luego aparecen las compañías compartidas entre una entidad de crédito y una aseguradora, como Ascat Vida (participada por Catalunya Caixa y Mapfre). Y por último restan los acuerdos de distribución, como el que mantiene Axa con Banco Pastor. Ahí, la firma francesa es proveedor exclusivo de pólizas de daños del grupo gallego.

Solís considera que el primer modelo desaparecerá. En su opinión, las entidades de crédito lograrán abandonar sin incidencias el capital de las filiales de generales. Sin embargo, esto será más complicado en las subsidiarias de vida debido a que "como esos seguros compiten con otros productos bancarios, el socio asegurador reclamará a la entidad bancaria permanecer en el accionariado para mantener su compromiso con el proyecto".

Calendario

En todo caso, el proceso de desinversión será dilatado. Si bien Basilea III endurece sensiblemente las ratios de capital de máxima calidad que debe cumplir la banca, también concede un plazo de adaptación amplio. Las nuevas exigencias entrarán en vigor de forma gradual entre 2013 y 2019.

La socia de KPMG predijo que en los próximos años ganarán presencia los pactos de bancaseguros para el área de daños bajo la fórmula de acuerdos de distribución exclusiva con un proveedor asegurador.

Por su parte, Manuel Martínez Pedraza, socio de servicios financieros de Ernst & Young, consideró posible que también varíen las relaciones de poder en varias sociedades compartidas. "Tal vez algún grupo bancario reconsidere su situación con Basilea III y opte por reclamar más comisiones y reducir su participación en su joint venture hasta no ser representativa", indicó.

Las fusiones virtuales serán analizadas "caso por caso"

Como si se tratará de un dominó, las consolidación de las cajas obliga a redefinir el mapa de bancaseguros nacional. Y en este proceso los sistemas institucionales de protección (SIP) merecen mención aparte. José María Gómez, inspector de la Dirección General de Seguros (DGS) participante en las jornadas de IFE, explicaba ayer que la norma permite a las llamadas fusiones virtuales continuar aliadas con varias aseguradoras para un mismo ramo, si bien el paso de tiempo aconsejará buscar una consolidación hasta lograr un único proveedor. En ese proceso, la DGS mantendrá una postura "flexible" y establecerá un dictamen "caso por caso".

Sébastien Manelfe, socio de Ernst & Young, matizó que "aunque jurídicamente es posible que un SIP tenga varios proveedores, es bastante complicado hacerlo a medio y largo plazo porque la fusión virtual conlleva tener una política de riesgos y gestión común, y eso exige una política unificada de distribución de pólizas".