Normas regulatorias

La banca española necesitará 35.000 millones más por Basilea III

La futura normativa sobre capital y liquidez, denominada Basilea III, generará unas necesidades de nuevo capital para la banca española de unos 35.000 millones de euros, según Analistas Financieros Internacionales (AFI). De ellos, 20.000 millones saldrían del beneficio que generará y los otros 15.000 millones se captarían en el mercado.

La banca española necesitará 35.000 millones más por Basilea III
La banca española necesitará 35.000 millones más por Basilea III

Los bancos y las cajas de ahorros españoles no tendrán excesivos problemas para adaptarse a los nuevos requisitos de capital y liquidez que impondrá Basilea III. Eso es al menos lo que aseguran los expertos de AFI tras analizar la situación del sector y el impacto de la nueva normativa.

En un ejercicio de simulación sobre los efectos de Basilea III, el director general de AFI, Alfonso García Mora, aseguró que el impacto en el coeficiente de solvencia para el conjunto del sistema financiero español podría elevarse a 35.000 millones de euros en 2019, año en el que toda la banca deberá estar adaptada por completo a los nuevos requisitos de capital y liquidez.

Esta cifra sale de sumar un máximo de seis puntos porcentuales de mayores necesidades de capital, que supondría el peor escenario. Este nuevo porcentaje extremo del coeficiente de solvencia sería consecuencia de unas mayores deducciones, recompra de las ayudas al FROB y de la pérdida de computabilidad de preferentes y subordinadas, lo que podría elevar las necesidades de generación de reservas.

De cualquier forma, García Mora explicó que una gran parte de estos nuevos requisitos de capital podrían generarse a partir de los propios resultados de las entidades. En concreto, de unos 20.000 millones. Para captar el resto de los fondos que necesitaría para cumplir los nuevos requisitos de solvencia, entre 12.000 y 15.000 millones de euros, bancos y cajas tendrían que acudir al mercado. "Existiría la necesidad de levantar capital" por esta cifra, añadió el directivo.

El director general del Banco de España de regulación, José María Roldán, explicó que el objetivo de la nueva regulación radica en que las entidades financieras sean capaces de resistir bajo entornos muy adversos y de esta manera evitar nuevas crisis financieras.

También destacó la importancia de que bancos y cajas dispongan de un amplio calendario de implementación de las nuevas condiciones y requisitos de capital y de liquidez, lo que les permitirá "definir niveles elevados de exigencia y, al mismo tiempo garantizar la continuidad del negocio", dijo.

Roldán advirtió, no obstante, que Basilea III no impide que existan riesgos ligados al arbitraje de capital, tanto dentro del propio sector bancario, como entre sectores regulados. Y citó al sector de seguros, y el sistema financiero "en la sombra" (causante de la crisis financiera mundial), riesgos que deben controlarse.

Las nuevas y más duras normas de capital se acordaron en la ciudad suiza de Basilea el 12 de septiembre, en un encuentro que mantuvieron los gobernadores de los bancos centrales y las autoridades reguladoras de 27 países, con el fin de mejorar la solidez de la banca, y evitar nuevas crisis como la actual que tiene su origen en 2007.

Unos flecos por definir con gran impacto

-Las nuevas reglas exigen a la banca guardar más capital para hacer frente a turbulencias como la reciente crisis financiera, elevando, por ejemplo, el nivel de Tier I obligatorio -ratio que mide la fortaleza de las entidades financieras basándose en su capital, reservas y participaciones preferentes- del 4% actual hasta el 8,5% de máximo tras sumar un colchón anticíclico, que será obligatorio .

-El incremento de los nuevos requisitos de capital será gradual, tal y como habían solicitado las entidades financieras.

-Basilea III será discutida y aprobada durante la próxima cumbre de jefes de Estado y Gobierno del G-20 que se celebrará en la capital de Corea del Sur en noviembre.

-Aún quedan flecos por decidir, como los relacionados con los intereses minoritarios, los activos fiscales e instituciones sistémicamente importantes. Estos puntos pueden afectar significativamente a la solvencia, lo mismo que la definición de core -máximo ratio de solvencia- y los componentes de los híbridos de Tier I y de Tier II.