Petróleo

El crudo de Texas sube el 0,03% y cierra a 76,52 dólares por barril

La cotización del crudo de Texas experimentó hoy una leve subida del 0,03% en la Bolsa Mercantil de Nueva York, para terminar la primera sesión de la semana en 76,52 dólares por barril (159 litros), en una jornada en la que el dólar ganaba cierto terreno ante el euro.

Al concluir la sesión en Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en noviembre sumaron tan sólo tres centavos de dólar al valor del viernes, lo suficiente para permitirle enlazar tres sesiones consecutivas de ganancias.

El precio máximo negociado hoy en Nueva York fue de 77,17 dólares por barril y el mínimo de 75,52 dólares.

Los contratos de gasolina con vencimiento en octubre se mantuvieron en los mismos niveles que la jornada precedente y cerraron a 1,94 dólares por galón (3,78 litros).

El gasóleo vio cómo sus contratos con vencimiento en octubre restaban un centavo al valor del viernes y terminaron la sesión a 2,12 dólares por galón.

El gas natural perdió por su parte ocho centavos en la Bolsa Mercantil de Nueva York y su contratos para octubre terminaron a 3,8 dólares por cada mil pies cúbicos.

El precio del crudo de Texas subió pero no de la manera decidida en que lo hizo el pasado viernes, debido a la apreciación que experimentaba el dólar frente a otras divisas, como el euro, que se cambiaba a 1,3473 dólares frente a los 1,3491 dólares de la jornada precedente.

El avance del "billete verde", moneda en la que se negocian las materias primas como el petróleo, suele presionar a la baja los precios del crudo, pues esta materia prima resulta más cara cuando se adquiere con monedas depreciadas ante el dólar.

Además, los inversores no encontraban una tendencia clara este lunes y la Bolsa de Nueva York se encontraba dominada por leves pérdidas, mientras persistían las dudas acerca de la evolución de la economía estadounidense y pese a que hoy se anunciaran varias operaciones de compra empresariales.

Ese tipo de operaciones suelen transmitir la sensación de que las compañías confían en un futuro a corto y medio plazo suficientemente estable y de crecimiento como para embarcarse en fusiones y absorciones, pero este lunes no lograron empujar al alza a los mercados.