Petróleo

El crudo Brent baja un 0,59%, hasta 77,95 dólares

El precio del barril de crudo Brent bajó hoy en Londres un 0,59%, hasta 77,95 dólares, en una jornada en la que se conoció el aumento de las reservas de petróleo en Estados Unidos.

El petróleo del mar del Norte, de referencia en Europa, para entrega en noviembre acabó la sesión en el Intercontinental Exchange Futures (ICE) de Londres a 77,95 dólares, 47 centavos de dólar menos que al término de la sesión anterior, cuando se situó en 78,42.

El precio máximo negociado hoy fue de 78,84 dólares por barril y el mínimo de 77,50.

El Departamento de Energía de EE UU informó hoy de que las reservas de petróleo aumentaron en un millón de barriles la semana pasada y quedaron en 358,3 millones de barriles.

Esta cifra supone que las reservas de crudo se encuentran por encima del promedio para esta época del año y son un 6,8% mayores que las de hace un año, una indicación de que el consumo no termina de reanimarse en el primer consumidor del mundo.

El informe señaló, asimismo, que en la semana pasada las refinerías petroleras en Estados Unidos operaron al 87,8% de su capacidad, comparado con el 88,2% la semana anterior.

Estas cifras excluyen la Reserva Estratégica de Petróleo del Gobierno de Estados Unidos, que cuenta con 726,6 millones de barriles, el mismo volumen que en la semana anterior.

El total de existencias de crudo y productos refinados en Estados Unidos, incluida la Reserva Estratégica, alcanzó la pasada semana los 1.870,1 millones de barriles frente a los 1.867,2 millones de barriles de la semana anterior.

La cifra sucede al desánimo que produjo en el mercado el resultado de la reunión del martes de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, que decidió mantener sin cambios los tipos de interés y expresó su preocupación ante una eventual deflación en la primera economía del mundo, un elemento más que añade dudas sobre la solidez de la recuperación económica global.

Además, el Comité de Mercado Abierto de la Fed destacó que está preparado para intervenir en los mercados si fuera necesario, previsiblemente con un nuevo programa de compra de deuda del Tesoro, para animar el incierto crecimiento económico.