Evita fijar los precios

Bruselas obligará a los operadores a dar acceso a los rivales a sus redes de fibra óptica

La Comisión Europea ha recomendado este lunes obligar a los grandes operadores de telecomunicaciones, como Telefónica o Deutsche Telekom, a dar acceso a los rivales a sus redes de nueva generación de fibra óptica, aunque ha evitado fijar los precios, algo que quedará en manos de los reguladores nacionales.

Bruselas sostiene que la regulación de los precios no supone poner un tope al retorno de las inversiones, ya que los ingresos medios por cliente, que actualmente se sitúan en 37 euros al mes de media, aumentarán entre un 10% y un 15% con las nuevas redes de alta velocidad, según sus cálculos.

El Ejecutivo comunitario desoye así las peticiones de los operadores históricos, que habían reclamado a Bruselas desregular las redes de fibra óptica para fomentar la inversión que necesita el sector en Europa, cifrada por las propias compañías en alrededor de 300.000 millones de euros. Según los cálculos de Bruselas, se requieren entre 180.000 y 270.000 millones de euros para hacer llegar la banda ancha a todos los hogares en 2020.

"Aunque los operadores de telecomunicaciones deben realizar enormes inversiones para desplegar las redes de fibra de nueva generación, no podemos correr el riesgo de que esta transición fundamental conduzca a una remonopolización de las redes de telecomunicaciones, perdiendo los beneficios que la competencia ha generado hasta ahora", ha dicho la comisaria Kroes para justificar las nuevas reglas.

Aunque no habrá "vacaciones regulatorias" para las empresas dominantes, Bruselas quiere que los precios regulados para el acceso a las redes de fibra reflejen plenamente el riesgo económico que suponen estas inversiones.

El nuevo marco normativo recoge otra de las reivindicaciones históricas de los operadores, la segmentación dentro de un mercado (por ejemplo entre áreas rurales o urbanas), lo que permitirá en que las zonas donde hay más competencia se avance en la desregulación. Finalmente, Bruselas apuesta por facilitar las inversiones conjuntas de varias compañías en redes de alta velocidad.

No obstante, las grandes compañías consideran la nueva regulación como una "oportunidad perdida" porque mantiene el control de precios, pero sin concretar y dejándolo en manos de los reguladores nacionales, ya que además se trata de una recomendación no vinculante, aunque los países que se aparten deben justificarlo. El resultado, explicaron fuentes del sector, es que "las cosas siguen poco claras y esto no es especialmente bueno para planificar inversiones millonarias".

Más espectro para la banda ancha móvil

Además del nuevo marco normativo sobre redes de fibra óptica, Kroes ha propuesto este lunes a los Estados miembros que, destinen parte del espectro que estaba ocupado por la televisión analógica y que se ha liberado con el paso a la televisión digital a servicios de banda ancha móvil a partir del 1 de enero de 2013 como muy tarde. En concreto, el Ejecutivo comunitario quiere dedicar a banda ancha inalámbrica la banda de 800 MHz. Se permitirán derogaciones hasta 2015 en casos excepcionales.

El objetivo de esta iniciativa es facilitar las conexiones de banda ancha rápida a los habitantes de zonas rurales o remotas, donde no es económicamente viable instalar redes de cable, y fomentar nuevos servicios innovadores en toda Europa.

Finalmente, Bruselas ha presentado una estrategia para fomentar la inversión pública y privada en redes de banda ancha rápidas y ultrarrápidas. Para ello, reclama a los Estados miembros de la UE a elaborar planes operativos para las redes rápidas y ultrarrápidas con medidas concretas de ejecución, ofrece orientaciones sobre la manera de reducir los costes de inversión e indica de qué forma los poderes públicos pueden apoyar las inversiones en banda ancha, en particular mediante una mejor utilización de los fondos de la UE.

Asimismo, anuncia los planes de la Comisión y del Banco Europeo de Inversiones de introducir mecanismos de financiación de la banda ancha. Kroes ha asegurado que la puesta en marcha de estas iniciativas podría crear hasta un millón de empleos en la UE.

Actualmente, Europa es la región del mundo con niveles medios más elevados de penetración de la banda ancha (24,8 %, aunque España sigue por debajo, con el 21,5%), pero sus redes deben desarrollarse y modernizarse, según Bruselas. Por ejemplo, hoy en día sólo el 1 % de los europeos dispone de una conexión ultrarrápida a internet por fibra directamente en sus hogares, frente al 12 % de los japoneses y al 15 % de los surcoreanos.

El Ejecutivo comunitario se ha marcado como objetivo lograr de aquí a 2013 cobertura de banda ancha básica para todos los ciudadanos de la UE; y, de aquí a 2020, cobertura de banda ancha rápida a velocidades de 30 megabits por segundo para todos los ciudadanos de la UE, con al menos la mitad de los hogares europeos abonados a conexiones de banda ancha de 100 megabits por segundo.