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Corea mete presión a EE UU y Japón en tecnología

El país asiático asalta negocios estratégicos como el de 'smartphones', 'tablets' y televisores inteligentes

Calles comercial de Seúl. donde la electrónica de consumo es un producto muy demandado.
Calles comercial de Seúl. donde la electrónica de consumo es un producto muy demandado.

Corea del Sur puede presumir ante el mundo de que su industria tecnológica está a la altura de países como EE UU, Japón o las naciones nórdicas. Incluso es capaz de retarlas sin complejos. Actualmente, las empresas surcoreanas Samsung y LG venden casi el 30% de los móviles del mundo y amenazan a Nokia, según Gartner, y más del 35% de los televisores planos, sometiendo a una gran presión a sus rivales japoneses. Además, es uno de los grandes fabricantes de semiconductores. Así, en agosto, Corea alcanzó una cuota en el mercado mundial del 50%, la primera vez desde el año 2005.

El avance de la industria tecnológica de Corea, de la mano de grupos como Hinyx, LG, Samsung, SK o iStation, entre otras empresas, ha sido casi imparable. Pero, ¿cómo se ha podido llegar hasta aquí si en los años sesenta del siglo XX era uno de los diez países más pobres del mundo? Para muestra un dato: en esa década, en Corea del Sur, que era incluso más pobre que su vecino del norte al carecer de materias primas, había 0,36 móviles por cada cien habitantes. A su vez, en 1995 había un internauta por cada cien habitantes.

Ante este "milagro", tal y como lo definen diversos expertos, Song Ho Keun, especialista en Asuntos Internacionales de la Universidad de Seúl, explica que en los años setenta se pusieron en marcha grandes proyectos de infraestructuras físicas con la mejora de carreteras, puentes y puertos. Al mismo tiempo, y gracias en buena medida a esos programas de inversión, hubo un gran desarrollo de la industria pesada por parte de los chaebols locales o grandes corporaciones: construcción, astilleros, siderurgia, industria química, petroquímica... Estos avances contribuyeron a que los grandes conglomerados acumulasen una gran cantidad de dinero.

Grupos locales frenan a Google, Facebook y Youtube

Song destaca que esta revolución industrial coincidió con la época de los Gobiernos militares, y recuerda el papel clave que en este desarrollo ha tenido el propio esfuerzo personal de los ciudadanos, que forma parte del propio carácter local.

El paso hacia el mundo de la electrónica se dio en gran medida a principios de los años ochenta, cuenta Choo Kwang Yung, profesor emérito de la Universidad Nacional de Seúl. Entonces, los dueños de los grandes conglomerados como Samsung o LG decidieron invertir en tecnología buena parte del dinero amasado con sus negocios de la industria pesada. Inicialmente, explican los expertos locales, las empresas trabajaron en equipos de menor valor añadido, cediendo la mejor parte a los grupos japoneses.

Formación clave

La transición hacia el desarrollo de equipos de mayor valor añadido en busca de mayores rentabilidades vino posteriormente. A este paso tecnológico contribuyó, según Choo, la formación que muchos expertos surcoreanos recibieron en las universidades estadounidenses, aprovechando las buenas relaciones entre ambos países. "Trajeron conocimiento al país", explica.

Este modelo de cuidado de la formación ha sido adoptado en los últimos años en gran medida por las autoridades surcoreanas, señala Song, quien recuerda la ampliación que han llevado a cabo estos años las universidades del país.

Song defiende que en este desarrollo han intervenido factores como el citado conocimiento científico adoptado en EE UU, junto al espíritu empresarial, la competitividad y la propia sensibilidad cultural de cara a aceptar proyectos en torno a áreas de futuro como el ciberespacio. Y es que, precisamente, la apuesta por los móviles e internet que se hizo hace más de una década ha podido tener un impacto decisivo en la revolución TIC vivida.

Kim Hyung Joo, miembro del comité asesor del Korea Institute for International Economic Policy (KIEP), defiende los factores que han contribuido a esta dinamización y cita el empeño de los distintos Gobiernos de estimular la inversión TIC. "Ha habido muchos incentivos", indica este experto, quien apunta también que la estrategia económica ha sido la de fomentar las exportaciones.

Este impulso ha provocado la aparición de un escenario muy claro. Actualmente, según el Korea International Trade Association, entre las cinco clases de productos más exportados figuran los semiconductores, los teléfonos móviles y las pantallas planas. Por el contrario, entre los productos más importados figuran los circuitos integrados y otros componentes de los semiconductores.

La semana pasada, el Ministerio de Economía surcoreano destacó que las exportaciones de equipos y servicios relacionados con las tecnologías de la información en Corea del Sur crecieron un 26,5% en agosto, hasta 13.400 millones de dólares (unos 10.400 millones de euros). Y es el tercer mes consecutivo en el que la cifra supera los 13.000 millones. Con este ritmo, la exportación tecnológica podría situarse entre los 150.000 y los 160.000 millones de dólares. Por hacer una comparación, las exportaciones tecnológicas españolas alcanzaron un volumen de negocio de 1.340 millones de euros en 2009 (un 6,7% más), según Aetic.

China es uno de los principales destinos de los productos TIC de Corea. En agosto, por ejemplo, absorbió más del 40% del total de la exportación. Ahora bien, no significa que China vaya a consumir todos esos equipos. Lee Bang Soo, vicepresidente de LG Display, explica que parte de su producción de pantallas planas es adquirida por grupos como Apple o Dell, pero sin embargo no se dirigen directamente a EE UU sino a las fábricas que estas empresas tienen en China.

Claro que tampoco los grupos surcoreanos llevan a cabo toda su producción en el país. De hecho, LG Electronics cuenta con fábricas en la propia Corea, en China, en Brasil y en la India. Lo que sí se mantiene es la actividad de investigación y desarrollo. Un área que, según los expertos consultados, ha contado con muchos incentivos por parte los distintos Gobiernos desde hace muchos años. En estos momentos se mueven cifras millonarias. LG destinó el pasado año en torno a 11 billones de wones (unos 7.000 millones de euros) a I+D, cerca del 10% de la facturación, según explica su vicepresidente de Gestión de Marcas, Paul Chung.

Ahora, el futuro pasa por los nuevos smartphones, donde LG con su Optimus One y Samsung con su Galaxy S están retando al iPhone 4 de Apple; por los tablets, donde Samsung ha presentado su Galaxy Tab y LG hará lo propio en las próximas semanas, además de los dispositivos que preparan iStation y SK; por la smart TV y las pantallas en 3D... y las compañías locales se están posicionando con fuerza.

Los móviles, en manos de Cyon y Anycall

En Corea del Sur, los principales anunciantes son Samsung y LG, según señalan fuentes del sector, por delante de operadoras como KT y SK Telecom. Pero en el país asiático, ambos gigantes de la electrónica juegan con sus propias marcas locales: Anycall en el caso de Samsung y Cyon por el bando de LG.

En LG explican que la marca Cyon es un caso similar al que emplea la compañía japonesa Sony con el nombre Vaio para sus ordenadores personales portátiles. Además, la compañía surcoreana ha buscado nombres llamativos y, por ejemplo, ha bautizado muchos de sus terminales con nombres de comidas, algunas muy dulces, como Chocolate, Cookie (galleta) o Ice Cream (helado). Ahora, el nombre elegido para sus nuevos smartphones es Optimus.

Samsung ha recurrido, en esta pugna comercial, durante los últimos tiempos al nombre de Anycall para sus terminales, muy popular entre los usuarios. Y es que a veces las marcas atractivas pueden llegar a ser vitales en un segmento de tanta competencia en Corea del Sur como la telefonía móvil.

La competencia entre ambas compañías se extiende incluso a los lugares de mayor visibilidad por parte de los usuarios para mejorar su popularidad. De hecho, las pantallas gigantes publicitarias que hay en numerosas calles del centro de Seúl emiten continuamente anuncios tanto de Samsung como de LG, eso sí, no sólo de sus móviles sino también de sus otros grandes productos, como por ejemplo las televisiones.

Esta rivalidad llega también, por ejemplo, a los aeropuertos de Seúl. Tanto en el aeropuerto internacional de Incheon como el de Gimpo, LG y Samsung se baten por lograr los mejores escenarios. Samsung, por ejemplo, tiene numerosas pantallas planas en las distintas zonas, mientras que LG ha optado por grandes anuncios que cuelgan de los techos sobre las diferentes salas para promocionar sus Optimus.

Las cifras

30% de los móviles del mundo fueron vendidos por las surcoreanas Samsung y LG durante el segundo trimestre de este año.

10.400 millones de euros es la cifra a la que ascendieron las exportaciones de equipos TIC de Corea en agosto pasado, un 26,5% más.

0,36 móviles por cada 100 ha-bitantes tenía el país asiá-tico en los años sesenta.