Coste retributivo

Los costes laborales crecen ya por debajo de la inflación

Los costes laborales se moderaron en el segundo trimestre, al crecer un 1,2% en tasa interanual, sensiblemente por debajo de la inflación. Si se excluye el pago de horas extras y atrasos, los costes salariales sólo crecieron cuatro décimas, arrastrados por la mala coyuntura económica.

La fase de salida de la recesión está contribuyendo a moderar el impacto de los recursos humanos sobre las cuentas empresariales. Según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística, el coste laboral medio por empleado y mes se situó en el segundo trimestre en 2.578 euros, un 1,2% más que en el año anterior. Dado que, entre abril y junio, la inflación osciló entre el 1,5% y el 1,8%, se concluye que el coste retributivo avanza a un ritmo menor que el índice de precios de consumo.

Tres de cada cuatro euros de coste laboral se destinan a salarios, en tanto que el 25% restante se traduce en cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social. El grueso del avance interanual se debe a los costes salariales, que crecieron un 1,8%, fundamentalmente por el pago de horas extraordinarias. De hecho, una medida clave de la evolución de los dispendios laborales, el coste salarial ordinario (que excluye horas extras y atrasos), solo creció un 0,4%. Los costes no salariales, por el contrario, se redujeron un 0,6%, pese al avance de medio punto en las cotizaciones sociales. El motivo hay que buscarlo en la evolución del empleo: hace un año, el deterioro del mercado de trabajo tocaba fondo, de manera que, en términos comparativos, los costes por despidos son ahora notablemente inferiores. De ese modo, las percepciones no salariales (en las que también se computan los gastos de locomoción, dietas y otros menores) disminuyeron casi un 6%, hasta 103 euros por trabajador y mes.

Coyuntura económica

La evolución de la coyuntura económica y, fundamentalmente, su concreción en los precios de consumo, ha sido determinante para el devenir de los gastos de personal. A finales de 2008, cuando la crisis económica se transformó en una durísima recesión global a raíz de la bancarrota de Lehman Brothers, los costes laborales aumentaban en España a tasas interanuales cercanas al 5%, arrastrando el repunte inflacionista de ese verano.

Desde el punto de vista de las ramas productivas, el de la construcción es el sector que registra un menor incremento del coste laboral. La dramática pérdida de empleo que se registraba hace un año explica en buena medida que se trate del sector con una mayor caída interanual en las indemnizaciones (los otros costes descienden un 1,9%). Además, la pésima situación laboral del sector ha permitido un decrecimiento de los salarios ordinarios del 0,7%, hasta los 1.561 euros. En el extremo opuesto se sitúa la industria, donde los costes salariales totales todavía crecieron un 3%.

Las cuatro comunidades autónomas más ricas, Madrid, País Vasco, Cataluña y Navarra, registran costes superiores a la media española, una condición que también cumple el Principado de Asturias. Mientras, en Canarias, Galicia y Extremadura los costes por trabajador y mes no llegan a los 2.300 euros. En cuanto a la evolución del último año, cuatro comunidades autónomas (Murcia, Galicia, Asturias y Extremadura) registran incrementos muy superiores a la media, en tanto que otras tres (Castilla-La Mancha, Navarra y Baleares) cosecharon descensos en sus costes laborales.

La hora trabajada cuesta 19 euros de media

La encuesta trimestral del INE incluye además el coste laboral por hora, que crece un 0,8% y alcanza los 19 euros de media. El avance es menor que el del coste por trabajador, ya que el número de horas efectivas avanzó un 0,3%. La evolución citada supone un pequeño espaldarazo competitivo para la empresa española: según de Eurostat, los costes laborales horarios crecieron en el segundo trimestre un 1,6%, exactamente el doble que en España.

Según Estadística, la jornada semanal media pactada se situó en 35,1 horas en el segundo trimestre. De ellas, se pierden una media de 4,3, en su mayoría por vacaciones y disfrute de días festivos. Si se suman las horas extraordinarias trabajadas y se restan las horas perdidas (que también incluyen incapacidades temporales, permisos por maternidad y otros), la jornada se reduce a 31,1 horas efectivas de trabajo cada semana, de las que 34,1 corresponden a los trabajadores a tiempo completo, y 17,6 a los de tiempo parcial. Además, los primeros cobran de media 4,7 euros más por hora trabajada que los últimos (14,7 frente a 10 euros de los de tiempo parcial).

La cifra

2.578 euros es el coste por trabajador y mes soportado por las empresas españolas en el segundo trimestre. Supone un incremento interanual del 1,2%.