Lealtad, 1

Regulación a paso lento

Quizá haya sido un capricho del calendario, pero el segundo aniversario de la quiebra de Lehman Brothers ha ido a coincidir con dos importantes decisiones políticas en el ámbito financiero. La Comisión Europea aprobó ayer el proyecto de reglamento con el que, por fin, se regulará el oscuro mercado de OTC, un mercado paralelo y en el que un contrato privado sustituye a la cámara de contrapartida que da garantías de liquidez en los mercados regulados. Su actividad mueve un volumen de nada menos que 615 billones de dólares, una verdadera bomba de relojería que ya estuvo a punto de estallar cuando se temió que la aseguradora AIG podría seguir los pasos del quebrado Lehman.

Dos años después, llega la regulación de este mercado en el ámbito europeo, aunque el reglamento anunciado ayer no surtirá efecto hasta al menos finales de 2012, según reconoció ayer la propia Comisión Europea. Mientras tanto, el Banco de Japón, cediendo por fin a las presiones políticas, también anunció ayer la venta de yenes para frenar la imparable apreciación de su divisa, en la que ha sido la primera intervención de esta institución en favor su moneda desde 2004. La medida ha servido para relajar la cotización pero el mercado ya anticipa que no bastará para contener la actual deriva de la economía y de los mercados que, dos años después de la quiebra de Lehman, todavía siguen atrapados en las debilidades que se pusieron de manifiesto entonces.

La recuperación económica es lenta, más de lo deseado, y las reformas regulatorias y financieras prometidas también llegan despacio. El mercado reaccionó el lunes a los nuevos requisitos de capital establecidos para la banca en el marco de Basilea III y, pese al consenso general en reforzar ratios para prevenir crisis futuras, su puesta en marcha efectiva no llegará hasta 2019. Al final, dos años después de Lehman, la crudeza de la realidad económica es quien marca los tiempos de la regulación.