El sector gana hasta junio 2.540 millones

Fainé descarta que alguna caja de ahorros entre en pérdidas en 2010

El presidente de La Caixa y de la CECA, Isidro Fainé, aseguró ayer que ninguna caja de ahorros entrará en pérdidas al cierre del presente ejercicio. Hasta junio, el conjunto del sector obtuvo un beneficio de 2.538 millones de euros, lo que implica una reducción del 29% respecto al mismo periodo de 2009.

Isidro Fainé, presidente de La Caixa
Isidro Fainé, presidente de La Caixa

Las cajas encaran una fase de consolidación después de la fiebre de fusiones que marcó el segundo trimestre de 2010. Aprobada la reforma de la ley de cajas y superado el cierre de los mercados causado por la crisis de la deuda griega, las entidades de ahorro se preparan para unos meses de defender su negocio tradicional y concretar los acuerdos alcanzados en los múltiples proyectos de integración.

Hasta junio, el sector obtuvo un beneficio de 2.538 millones de euros (sin incluir a Cajasur y CCM, intervenidas por el Banco de España), lo que representa un 29% menos que un año atrás. La caída de los ingresos por el cobro de intereses y comisiones y las mayores dotaciones por activos dudosos explican la tendencia a la baja de los resultados.

Sin embargo, ninguna entidad entrará en pérdidas a lo largo del ejercicio, según explicó ayer el presidente de la CECA y de La Caixa, Isidro Fainé. Tanto él, como el director general de la Confederación de cajas, José Antonio Olavarrieta, descartaron que alguna entidad fuera a registrar números rojos al cierre de 2010.

Olavarrieta aseguró que todas las entidades habían obtenido beneficios a cierre de junio, lo que se repetirá al final del tercer y del cuarto trimestre. "En las proyecciones que hacemos no vemos que ninguna vaya a dar pérdidas", explicó el directivo.

Apelación al BCE

El director general de la CECA también se refirió al aumento de la apelación de la banca española al Banco Central Europeo (BCE), un asunto que ha servido para estigmatizar al sector bancario nacional y especialmente a las cajas de ahorros.

Según recordó Olavarrieta, España no ha comenzado a demandar al BCE fondos por encima de su peso en el conjunto del Eurosistema hasta hace unos pocos meses, mientras que Alemania "ha estado seis y siete puntos porcentuales por encima de lo que le correspondería, durante mucho tiempo".

También explicó que la apelación al BCE se ha realizado "al 50% por bancos y cajas", lo que demuestra que las entidades de ahorro no tienen ninguna problemática especial.

Olavarrieta se felicitó de que la solicitud de liquidez al BCE haya empezado a reducirse tras la publicación de los test de solvencia y de las campañas promocionales que llevan a cabo las cajas entre los inversores.

El presidente de la CECA se refirió a la guerra del pasivo, desatada por los bancos al ofrecer altas rentabilidades en algunos depósitos. Fainé aseguró que las cajas no creen "en las guerras" y recordó que no es la primera vez que hay una ofensiva por parte de los bancos, tal y como ocurrió con los "superproductos", en clara referencia a la Supercuenta, un producto que lanzó Santander en 1989.

Una tasa "no arregla los problemas de capitalización"

Isidro Fainé, presidente de La Caixa y de la CECA, también se pronunció ayer sobre la propuesta del pasado Ecofin para que los países europeos creen una nueva tasa sobre el sector bancario. A su juicio, la imposición de un nuevo gravamen "no va a arreglar los problemas de capitalización del sector, ni tampoco sus causas".

No obstante, el directivo aseguró que respetará la decisión que el Gobierno adopte en este sentido, porque es el Ejecutivo quien debe tomarla.

Durante la presentación de los resultados semestrales de las cajas, Fainé también se refirió a la aprobación de la nueva regulación financiera internacional, conocida como Basilea III. Según explicó, las nuevas normas permitirán reforzar el capital, la liquidez y la transparencia de las entidades y, además, otorgan un plazo suficiente (hasta 2019) para adaptarse y "hacer las cosas bien".

El presidente de la CECA explicó que, ante la inminente aprobación de esta norma, el sector impulsó la creación de una nueva ley de cajas que permitiese a las entidades dotarse de capital.

El director general de CatalunyaCaixa, Adolf Todó, también se refirió ayer a Basilea III, durante la presentación de la nueva marca corporativa del grupo fruto de la fusión de las cajas de Catalunya, Tarragona y Manresa, informa Toni Garganté. Según explicó el directivo, aún siguen evaluando si necesita más recursos para cumplir con los niveles de solvencia que dictamina Basilea III y las pruebas de estrés realizadas en julio pasado. En este último caso, el escenario más exigente demostró que la entidad que aún preside Narcís Serra debería captar 1.032 millones de recursos adicionales. El director general, Adolf Todó admitió que "estamos valorando si necesitamos más capital. Cuando lo hayamos decidido veremos cómo lo hacemos en función de los instrumentos que haya en el mercado". Sobre las exigencias de Basilea III, Todo destacó que "cumpliremos con todos los parámetros en 2015".