Javier Amezaga asume la dirección de Eroski

Caprabo no percibe un descenso del consumo por el aumento del IVA

Caprabo no ha advertido cambios en el comportamiento de sus clientes desde julio por el aumento de un punto del IVA. En cambio, sí que notó un descenso del consumo en mayo, coincidiendo con los problemas de la deuda soberana española. Según el director general, Javier Amezaga, el consumidor es sensible a la coyuntura.

Sólo la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008 provocó una caída del consumo en las tiendas de Caprabo de ocho puntos porcentuales. "Llevábamos tres o cuatro puntos por encima de 2009 y de golpe cayeron las ventas. En contra de lo que se cree, el sector de distribución alimentaria va pegado a la economía", destacó ayer el director general de la cadena de Eroski, Javier Amezaga.

La demanda tardó en recuperarse, para contabilizar crecimientos en los primeros meses de este año. "Hasta que en mayo pasado detectamos otra caída menor, de la que aún no nos hemos recuperado plenamente, por los problemas griegos y las posteriores dudas de la deuda española", indicó. Pero no ha habido cambios perceptibles en los hábitos de la clientela con el aumento del IVA (ha pasado del 7% al 8% en alimentación) de julio pasado, respondió Amezaga a la pregunta de un asistente al final de una conferencia pronunciada ayer sobre la fidelización del cliente en tiempos de crisis, organizada por PricewaterhouseCoopers.

"Entonces, parece que sólo se puede conseguir el respaldo de los clientes vía precio", sentenció. En 2009 el consumo en unidades fue similar al del año anterior, pero en valor el sector redujo un 2% los precios. Amezaga, que abandonará este mes Caprabo para asumir la dirección general de Eroski (el director financiero de la enseña catalana, Albert Ojinaga, le sustituirá) indicó que pretende fidelizar al cliente a través de "que valore la calidad de la oferta de los productos". Reconoció que la compañía en la que la familia Botet mantiene una participación del 16% (La Caixa sigue con otro 9%) "ya ha realizado un importante ajuste de precios en los últimos tres años", desde que Eroski pasó a ser el principal accionista (75%) en 2007. Amezaga identificó la tarjeta de cliente como el principal factor de fidelización y conocimiento de los comportamientos y preferencias del usuario, "más que internet, canal en el que Caprabo fue pionera. Sin embargo, actualmente sólo supone un 2% de las ventas".

Las marcas blancas representan otra batalla para el sector en tiempos de crisis, especialmente "para mantener una buena relación con el fabricante". Caprabo concentra el 18% de sus ventas a través de su enseña, "mientras que la media del sector ya ha alcanzado el 41%. Nosotros no queremos aumentar el porcentaje porque nos parece que en caso contrario el cliente tiene menos dónde elegir y supone una pérdida de valor".

Prevé abrir un centenar de franquicias en cinco años

Amezaga remarcó el plan de crecimiento de Caprabo diseñado a través del sistema de franquicias. La compañía prevé abrir un centenar de tiendas en los próximos cinco años con esta fórmula. Caprabo cerró 2009 con una facturación que superó los 1.508 millones de euros y los beneficios triplicaron los alcanzados en el ejercicio anterior, con 1,2 millones de euros. La empresa cuenta con 356 supermercados y una plantilla de 9.600 empleados.

Precisamente, Javier Amezaga se refirió en su conferencia a la voluntad de Eroski para que Caprabo se convierta a largo plazo en una cooperativa, con participaciones de los trabajadores. "Por el momento, estamos avanzando en la necesaria transformación cultural" de los empleados, concluyó.