Agujero presupuestario de 1.500 millones

Expertos europeos y del FMI examinan la aplicación del plan de ahorro griego

Una delegación de expertos de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) inició hoy en Atenas una visita para determinar si Grecia está cumpliendo sus compromisos de ahorro y reducción del déficit.

La televisión pública Net informó que el grupo de auditores inició hoy reuniones con altos funcionarios del Gobierno griego para debatir el contenido de los Presupuestos estatales del año 2011, que serán presentados ante el Parlamento heleno el día 4 de octubre.

Para entonces, la misión internacional debe de tener una perspectiva clara sobre los ingresos y gastos del Estado griego, que este año tendrá un déficit presupuestario del 8,1 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), que prevé reducir al 7,6 por ciento en 2011. En 2009, el déficit fue del 13,6 por ciento. Varios analistas consultados por los medios griegos indican que el resultado del examen dependerá de si el Gobierno aplica nuevas medidas de ahorro, tal como exigen los expertos internacionales.

El propio primer ministro, Yorgos Papandréu, reconoció anoche en rueda de prensa que existe un agujero presupuestario de 1.500 millones pero descartó que vayan a apretarse más el cinturón "mientras sigan los buenos resultados de las medidas asumidas".

Papandréu sí anunció que se va a rebajar del 24 al 20 por ciento la carga impositiva a los beneficios de las empresas, con la idea de animar la competitividad y dar un impulso a la actividad económica. Los expertos internacionales analizarán la estrategia de ahorro en política social, en la sanidad y en las empresas públicas, muchas de ellas con deudas enormes.

El elevado déficit público y una aplastante deuda de 330.000 millones de euros llevó a Grecia a la necesidad de solicitar ayuda a la eurozona y el FMI para evitar la quiebra.

Desde que se aprobó en mayo ese paquete de rescate, Atenas ha recibido 29.000 millones de euros de los 110.000 previstos hasta el año 2013.

La estrategia de austeridad ha sido respondida con numerosas huelgas y paros, el último, lo protagonizan los camioneros en protesta por los planes del Gobierno de desmantelar el monopolio en el sector de transportes.

Además, los empleados de los ferrocarriles han anunciado una huelga de 24 horas para este martes en protesta contra el plan de privatización de la empresa.