La invasión de Irak y Afganistán causa de la crisis, según un libro

Guerra al terrorismo ¿y a la economía?

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio por finalizadas el mes pasado las operaciones militares de su país en Irak. Una suerte de reedición del famoso mission accomplished (misión cumplida) que su antecesor, George W. Bush, pronunciara con tan poca fortuna hace nada menos que siete años. Sea como fuera, la ahora sí factible finalización de la guerra no disipa algunas preguntas que quedan en el aire. La fundamental, obviamente, se refiere a la divergencia entre las teóricas causas que la impulsaron (las famosas mentiras sobre las armas de destrucción masiva) y las nunca confesadas realidades.

En La Mordaza, publicado recientemente en España por la editorial Paidós, la economista y periodista italiana Nicoletta Napoleoni da por buena una de las versiones más extendidas:_tanto la guerra de Irak como la de Afganistán (cuyo desenlace parece hoy mucho más lejano que el de la primera) forman parte de un plan global arbitrado por un grupo de ultraconservadores estadounidenses para reforzar el papel dominante de la superpotencia en la economía y la geopolítica global.

El documento Rebuilding America?s Defenses (reconstruyendo las defensas de Estados Unidos), elaborado en 2000 por el think tank American Century, es bien claro al respecto: Estados Unidos debe asegurarse el control militar de Irak como eje de su estrategia en Oriente Próximo, "con o sin Saddam Hussein". Los autores, entre los que se encuentran ulteriores miembros de la Administración de George Bush hijo como Dick Cheney, Donald Rumsfeld o Paul Wolfowitz, dejaban en solfa, muy a su pesar, las justificaciones posteriores que relacionaban esa invasión con los atentados terroristas del 11 de septiembre del año siguiente; en su libro Napoleoni elabora desarrollos teóricos similares respecto a la guerra de Afganistán.

Pero la periodista no se limita a valorar las causas ocultas, sino que analiza, a lo largo del volumen, un enfoque no tan recurrente respecto a las dos guerras americanas del siglo XXI: su relación con la que, posteriormente, se ha revelado como la mayor recesión global en ocho décadas. La tesis de Napoleoni se basa en una sencilla explicación económica: la sangría que ambos conflictos han supuesto para las arcas públicas de EE UU (sólo el de Irak ha costado más de un billón de dólares, una cifra que se acerca al PIB español) trajo consigo un brutal recurso a la deuda pública.

Para afrontar las crecientes necesidades de financiación, el Gobierno de George W. Bush exigió a la Reserva Federal un recorte hasta entonces desconocido en los tipos de interés. Fue la histórica facilidad del acceso a la financiación por parte de empresas y, sobre todo, familias, la que sembró la burbuja inmobiliaria de cuya explosión vienen los lodos que todavía sufre la economía mundial. El orden de los acontecimientos propuesto por Napoleoni tienen bastante sentido argumental. Su conclusión añade dramatismo a los dos conflictos bélicos:_al margen del incalculable coste en pérdidas humanas, ayudaron a llevar al mundo a la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.