El grupo textil DB Apparel

El grupo de Abanderado amplía capital en 3 millones por una reestructuración

El grupo textil DB Apparel, propietario de las marcas Abanderado, Unno, Ocean y Princesa ha ampliado capital en 3 millones de euros, dentro del proceso de reestructuración que ha supuesto el cierre de su factoría en Mataró (Barcelona), con un expediente de regulación de empleo para despedir a 93 trabajadores.

Según han explicado fuentes sindicales, la empresa ha procedido a dicha ampliación de capital para afrontar las pérdidas derivadas del cierre de sus dos fábricas en España y Marruecos, así como el traslado de sus oficinas en Mataró.

Branded Apparel, que acordó con la plantilla de Mataró una indemnización de 45 días por año trabajado con un tope de 42 mensualidades, producirá a partir de ahora a través de terceros, especialmente de proveedores localizados en China, han asegurado las mismas fuentes.

La empresa está dando todos los pasos necesarios para mudarse antes de que expire, a finales de año, el contrato de alquiler de los terrenos en los que se encuentran las oficinas y la fábrica, y que han sido recalificados por el consistorio municipal para la construcción de viviendas.

Una parte de las oficinas han sido trasladadas a Madrid, mientras que el departamento financiero y un almacén, donde trabajan cerca de 80 personas, permanecerán en Mataró en el edificio El Rengle, junto al parque científico Tecnocampus.

La compañía textil presentó el ERE el pasado mayo, y si bien la casi totalidad de los 93 trabajadores de la planta de Mataró han sido ya despedidos, la empresa ha dejado a una docena de empleados para desmontar la maquinaria de fábrica, que permanecerá sobre el terreno hasta el próximo mes de diciembre.

El cierre de la fábrica de Mataró supone el fin de la producción del grupo en España, tras los cierres de las otras cuatro plantas que la empresa tenía en Cataluña, concretamente en las localidades gerundenses de Cassá de la Selva y Massanes, que empleaban a 132 personas, y en los municipios de Olvan e Igualada (Barcelona), donde se efectuaron otros 276 despidos.