La Bolsa intradía
Las compras de deuda por el BCE, aún testimoniales
Que el Banco Central Europeo mantenga operativo su programa de recompras de deuda pública parece obedecer bien a cuestiones de imagen y política, bien a cuestiones técnicas. Pero el programa está en estado latente. Durante las últimas dos semanas se han multiplicado las tensiones en los mercados de deuda pública europea, hasta el punto de que el diferencial del bono español respecto al alemán vuelve a rozar los 200 puntos pese a haber sido poco castigado. Esta vez los mercados se han cebado con Irlanda, llevando su diferencial a los 350 puntos, más que en etapas anteriores de la crisis. Pero el BCE prefiere no actuar. La semana pasada compró 142 millones de euros de deuda, y la anterior apenas 300 millones. En mayo, cuando se puso en marcha el mecanismo, alcanzaba los 16.000 millones por semana. La decisión de comprar bonos fue causa de división en el propio BCE, y de hecho el banco, pese a proporcionar al mercado liquidez ilimitada, esteriliza a través de una facilidad de depósito cada operación de compra de bonos que realiza. Mucho tendrá que deteriorarse el mercado para convencer a Trichet por una segunda vez.
Las trampas del 'pequeño Madoff' de Florida
La imaginación humana para estafar a otros no conoce límites. Ayer un juez de Florida ordenó a Scott Rothstein el pago de 363 millones de dólares (285 millones de euros) a los clientes afectados por una estafa piramidal como la perpetrada por Madoff. Lo original no es que Rothstein fuese un destacado miembro de la comunidad, ni los artículos de lujo que compraba a costa de los timados, sino la mecánica. Como propietario de un bufete de Florida, Rothstein -que purga sus delitos con una pena de medio siglo de prisión- vendía participaciones en lucrativos, e inexistentes, acuerdos extrajudiciales. Un sistema mediante el que captó 1.200 millones de dólares, 944 millones de euros, de centenares de incautos.