El consejo estudia suspender la junta del 1 de septiembre

El ex director de Gullón tensa la lucha por el poder de la galletera

El ex director general de Gullón no acudió ayer a la empresa galletera para asumir de nuevo su cargo. Esta negativa complica la búsqueda de un acuerdo que ponga punto y final a la lucha por la empresa palentina. Su dirección estudia suspender la junta del 1 de septiembre.

Esperaban su presencia como el primer paso para recuperar la normalidad en la gestión de Gullón. El consejo de administración del grupo galletero había emplazado a su ex director, Juan Miguel Martínez Gabaldón, para que retomara la gestión de la compañía palentina después de que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León determinara que su despido fue improcedente.

Pero Martínez Gabaldón no acudió y el consejo -controlado por los herederos de la empresa familiar- ha vuelto a declarar que su readmisión es "incondicional" ya que la empresa no puede permitirse abonar los 8,23 millones de euros que la Justicia ha determinado como alternativa a su regreso a la dirección general de Gullón.

"Queremos una solución, amistosa, negociada y pactada", aseguraba ayer el actual director de la empresa galletera, Félix Gullón. Recalca además que Martínez Gabaldón había reclamado en varias ocasiones su readmisión y que el consejo la ha aceptado.

La galletera también celebró ayer un consejo de administración donde la defensa de Martínez Gabaldón corrió a cargo de la ex presidente del grupo -y madre de los herederos de la empresa- María Teresa Rodríguez, que siempre ha respaldado al ex director general.

Una de las condiciones que Martínez Gabaldón ha puesto para regresar a la dirección del grupo es la retirada de los pleitos penales y civiles que el grupo ha puesto en marcha por la compra de acciones a espaldas del consejo y las dudas en la compra de unos terrenos próximos a la fábrica de Gullón. Además, reclama que se reconozca la titularidad de sus acciones. Es decir, recuperar la situación anterior a que se destapara el conflicto. También desmiente que haya "un proceso negociador", según fuentes próximas al ex directivo, sino "sólo hay una creciente hostilidad". De esta forma, parece difícil que los bandos de Gullón lleguen a un acuerdo antes del 1 de septiembre, cuando está convocada una junta de accionistas extraordinaria. En ella, María Teresa Rodríguez tiene previsto disolver el consejo y convertirse en administradora única, ya que junto a Martínez Gabaldón controla el 70% de las acciones del grupo. Pero el actual consejo estudia suspender esta convocatoria basándose en defectos en la convocatoria. Por el momento, Félix Gullón asegura que aún no hay ninguna decisión definitiva sobre la suspensión.

El coste

El motivo principal que argumenta Martínez Gabaldón para no regresar a la dirección son los cinco pleitos que el consejo de administración ha emprendido contra su ex director general.

La actual dirección está interesada en resolver el conflicto, no sólo por los problemas que provoca al ser una empresa familiar. También por el alto coste económico que conlleva la vía judicial.

Gullón ha provisionado 16 millones para hacer frente a los procesos judiciales. En 2008 su beneficio fue de 8 millones.