Lunes de los fondos

La inercia alemana

La inesperada pujanza germana invita a dedicar parte de la cartera a Bolsa de ese país.

Tras el dato de crecimiento del 3% de la economía alemana en el segundo trimestre no se hizo esperar mucho una revisión por parte del Bundesbank (el banco central alemán) para el conjunto del 2010, que no sólo sube su previsión de aumento del PIB desde el 2% hasta el 3%, sino que apunta a que parece estar creándose una inercia positiva y esta expansión puede autosustentarse, incluso aunque el resto de sus socios europeos sigan débiles.

Existen algunos datos que soportan dicho optimismo. Las exportaciones han seguido tirando con fuerza a pesar de que su principal socio comercial (la zona euro) continúa con niveles de actividad modestos. Los emergentes y en particular China ha sido el país donde la demanda de productos alemanes ha disfrutado de mayor dinamismo. A no ser que creamos en el escenario de una recesión inminente en EE UU (que yo sigo estimando como altamente improbable) nada hace pensar que este componente de la economía germana vaya a desinflarse en los próximos trimestres.

En segundo lugar, las importaciones desde la zona euro han subido el doble que las exportaciones a estos mismos países. Si a ello unimos una sensible caída del paro de casi medio punto en los últimos meses hasta el 7,6% y un coste de financiación históricamente bajo, no es improbable que la demanda interna (el talón de Aquiles de la economía alemana) pueda realizar aportaciones positivas en lo que resta de año.

La evolución macroeconómica y el comportamiento de los mercados financieros disfrutan de una clara correlación aunque no necesariamente en plazos cortos. En esta ocasión, además de la deuda, la renta variable también ha respondido favorablemente a ese mejor entorno macro relativo, como se constata en la evolución de los principales índices bursátiles, tanto desde la salida de la recesión como en lo que ha transcurrido de año. Así, mientras el índice de referencia de la bolsa de Fráncfort, el Dax, registra una ligera rentabilidad positiva de algo más del 0,6% (sin incluir dividendos), el CAC 40 de la Bolsa de París se deja algo más del 7% (en línea con la media de la zona euro) y nuestro Ibex se sitúa a la cola con cerca de un 13% de minusvalía. Si a la positiva evolución y perspectivas macro añadimos el hecho de que la valoración agregada media de las compañías pertenecientes al índice Dax (medida por el ratio PER) se sitúa todavía en un atractivo guarismo de poco más de 11 veces, parece razonable añadir a una cartera de inversión un activo específico como renta variable alemana.

La mejor alternativa para implementar dicha inversión son los fondos de inversión y los fondos cotizados o ETF, ya que la compra de valores concretos suele resultar bastante cara además de no proporcionar la diversificación adecuada. Los ETF pueden ser una buena alternativa para operaciones tácticas de corto plazo que pretendan beneficiarse del posible "momentum" de la Bolsa germana. En el caso de los fondos de inversión, Lipper contabiliza 15 fondos disponibles a la venta para el inversor minorista. No debiera sorprender que el ranking de rentabilidad, tanto en el corto como en el largo plazo, esté dominado por gestores y gestoras germánicos. Lo mismo sucedería para la Bolsa española, donde son gestores y gestoras domésticas los que dominan. Así, el fondo DWS Deutschland, gestionado por el gestor alemán Tim Albrecht desde el año 2002, domina claramente en el medio y largo plazo. En el corto plazo un fondo de una gestora boutique germana, FPM (Frankfurt Performance Management), con una gestión activa de convicción y basada en una selección de valores despunta.

Por otro lado, el inversor profesional institucional no debiera limitarse a lo que se encuentra registrado en España ni a un puñado de gestoras (en la línea de una tendencia, poco deseable en mi opinión, hacia lo que se ha dado en denominar como arquitectura guiada). La razón es clara: estarían dejando fuera de su radar algunas de las mejores opciones, especialistas en este tipo de activo y con similares garantías sino más que las ofrecidas por los grandes grupos internacionales. Así, fondos de casas como Acatis o Metzler ofrecen resultados y compromisos como los que de manera equivalente se pueden encontrar a nivel nacional en Bestinver o Cartesio.

Para los que se decanten por la gestión pasiva no falta oferta de fondos cotizados con muy bajo coste que buscan replicar los índices bursátiles alemanes. En este caso, como es regla general en este producto, no se debiera hacer dejación de la correspondiente due diligence". En general, los ETF nacionales que replican índices de ese mismo país y disfrutan de elevados volúmenes de negociación suelen ser las opciones más interesantes en cuanto a su capacidad para replicar con exactitud esos índices y disfrutar de horquillas mínimas.

Director de análisis de Lipper

Los fondos, mejor que los índices

El gráfico central contiene los índices Lipper que representan el comportamiento medio de los fondos de Bolsa alemana, francesa y española.

Las rentabilidades en lo que va de año superan holgadamente la de los índices de referencia en los respectivos mercados.

En esta ocasión los fondos de inversión estarían aportando claramente valor a los inversores. Acertar además con aquellos fondos más destacados, como algunos de los mencionados en este artículo, proporcionarían otro extra de rentabilidad añadida a las carteras.