El pago más elevado hasta ahora

AIG devuelve casi 4.000 millones al Banco de Reserva Federal en Nueva York

La aseguradora American International Group (AIG) ha devuelto casi 4.000 millones de dólares de créditos recibidos del Banco de la Reserva Federal en Nueva York, lo que representa el pago más elevado realizado hasta ahora, según informó hoy la compañía.

"æpermil;sta es una prueba tangible más del progreso de AIG en devolver el dinero a los contribuyentes estadounidenses", manifestó el presidente y consejero delegado de la compañía, Robert Benmosche, en un comunicado de prensa.

Después de esa devolución, que es la más cuantiosa de las realizadas por AIG de una sola vez, el principal y los intereses que el grupo empresarial debe aún al Banco de la Reserva Federal en Nueva York ascienden a unos 21.000 millones de dólares, según la aseguradora.

Los fondos devueltos, que ascienden a 3.950 millones de dólares, habían ido destinados a la empresa International Lease Finance Corporation (ILFC), una filial de AIG dedicada al alquiler de aviones comerciales, y la devolución ha sido posible después de que esa subsidiaria lograse colocar con éxito deuda por valor de 4.400 millones de dólares.

Con ésas y otras emisiones anteriores, entre otras medidas adoptadas recientemente, ILFC ha conseguido recaudar 12.500 millones de dólares en los últimos cinco meses.

La situación financiera de esa compañía, que dispone de alrededor de 950 aeronaves, se ha fortalecido también con este último pago a la Reserva, pues le permite liberar unos 10.000 millones de dólares que tenía reservados como colateral de los fondos públicos recibidos, explicó la empresa.

El consejero delegado de AIG resaltó los avances logrados por esa filial en el último año para estabilizar sus finanzas, así como los del conjunto del grupo empresarial.

"Tenemos aún más trabajo por hacer, pero lo terminaremos y devolveremos el dinero a los contribuyentes", subrayó.

Esa línea de crédito es parte de las medidas de rescate que estableció el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para evitar el colapso de AIG en septiembre de 2008, en plena crisis financiera, que ascendieron a unos 182.000 millones de dólares a cambio de controlar alrededor del 80% de la aseguradora.