Programas de fidelización de los seguros de coche

Tarjetas con ventajas para evitar el abandono de conductores

Tarjetas para asegurar la fidelidad. Cada vez son más las aseguradoras que ponen en marcha programas de fidelización con beneficios y descuentos para asegurarse el mantenimiento de clientes. Estos plásticos aportan un valor añadido al servicio prestado por las compañías de seguros. Actúan como herramienta para que el cliente se sienta satisfecho y tenga más motivos para permanecer en la entidad.

En los últimos tres años, la venta de coches ha sufrido un descenso considerable. Según las estadísticas publicadas por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), la matriculación de vehículos entre enero y julio de 2010, se sitúa en las 686.328 unidades, mientras que en el mismo periodo del 2007 superaban el millón. Esto ha supuesto para las aseguradoras una bajada importante en la captación de clientes. A esta situación hay que sumar, además, las ofertas centradas en precios bajos por parte de la competencia, que desbordan al cliente y ponen en peligro su permanencia en la firma. Las aseguradoras consideran que la mejor solución en estas circunstancias es mimar al asegurado, haciendo que este servicio plano y homogéneo tenga "un algo" que lo diferencie. Es decir, animando a los usuarios a quedarse en la compañía.

Un ejemplo es Mapfre, que el pasado 6 de julio lanzaba su tarjeta "Te Cuidamos". El plástico ofrece a su titular privilegios inmediatos en un millar de establecimientos asociados como restaurantes, talleres, tiendas de moda, etc. Cada compra realizada en uno de ellos aporta puntos llamados "tréboles" que se traducen en descuentos para los seguros de automóvil, moto y hogar. Además, Mapfre cuenta también desde marzo con Club Moto 1 para motoristas, que aporta ofertas en el mundo del motor.

Mutua Madrileña cuenta con la tarjeta Autoclub Mutua. El plástico permite a sus más de 1,8 millones de titulares disponer de asistencia en carretera las 24 horas del día, descuentos en estaciones de servicio de Repsol y Campsa, así como en viajes, conciertos, etcétera.

Por otro lado, Generali Seguros devuelve con su programa de fidelización un porcentaje del consumo en combustible en las gasolineras Solred.

En todo caso, estos programas no se limitan a las compañías tradicionales. Aseguradoras de bajo coste como Línea Directa también se han apuntado al carro de las tarjetas de fidelización. Desde 2006, la empresa permite ahorrar en la renovación del seguro de coche, moto u hogar, con cada compra realizada en alguno de sus establecimientos asociados.

También hay grupos que, como Allianz, si bien no cuentan con plásticos propiamente dichos, ofrecen ventajas segmentadas en función del tipo de cliente, como la cobertura de desempleo a los usuarios más fieles. Zurich, por su parte, limita su tarjeta Zurich Partner a sus empleados. Su objetivo es incrementar el nivel de compromiso de la plantilla.

Apuesta millonaria por el compromiso

El boom de las tarjetas de fidelización ha supuesto un aumento considerable en la inversión de planes de marketing y publicidad. En Pelayo, por ejemplo, alrededor del 30% del presupuesto de marketing se destina a acciones de desarrollo y fidelización de clientes.

En Generali Seguros, "la inversión realizada en acciones de fidelización supera los cuatro millones de euros", según explica Javier Aguirre de Cárcer, director de Marketing de la filial del grupo italiano.

Mutua Madrileña destinó más de 900 millones a bonificaciones, rebajas y servicios gratuitos concedidos a sus mutualistas en 2009. Mientras, la aseguradora Zurich dedica alrededor de 1,5 Millones de a los programas de fidelización.