Consejos de Idealista.com

Decálogo para vender una casa

Los meses de enero y septiembre suelen marcar el inicio de una buena época para vender o alquilar una casa, según el portal inmobiliario idealista.com, que ha realizado un decálogo con las diez reglas de oro para acortar el tiempo de venta en estos momentos todavía delicados para el sector inmobiliario.

10 consejos para vender una casa
10 consejos para vender una casa

Según idealista.com, después de las navidades y el verano la gente vuelve con muchas decisiones tomadas, entre ellas la posible inversión en una viviendao o el alquier de un piso. Para lograr acelerar la venta de una casa en unos momentos en los que todavía resulta difícil cerrar operaciones de compraventa, el portal inmobiliario propone diez recomentaciones:

1. Bajar el precio de la vivienda: el vendedor tiene que ser realista; los precios actuales están en su inmensa mayoría fuera del radar de los compradores y sólo los precios atractivos pueden llamar la atención de la demanda. hay un stock de vivienda enorme y los bancos no lo están poniendo nada fácil para poder acceder a una hipoteca, así que los compradores ya no tienen la ayuda que antes suponían las hipotecas al 100%-120%.

2. Tasar la vivienda: las tasaciones con una antigüedad de más de 3 meses son papel mojado y no pueden ni deben utilizarse para fijar o negociar el precio de una casa. Merece la pena gastar un poco de dinero en una tasación actual que justifique el precio pedido.

3. Poner la vivienda en un portal inmobiliario: los compradores de viviendas han aumentado sus búsquedas por internet, donde la exposición de una casa es enorme ya que se ofrece la posibilidad de ver imágenes, fotografías y planos de la vivienda, y descripciones precisas del inmueble.

4. Ponerse en manos de una agencia inmobiliaria que conozca bien el mercado de la zona. Miles de vendedores se enfrentan por primera vez a la venta de su casa y si hace años era una operación sencilla hoy se ha vuelto endiabladamente complicada. Ya no vale cualquier cosa y la experiencia de un profesional puede suponer cerrar o no la operación.

5. Apenas hay viviendas únicas, especiales, singulares... es habitual que los propietarios crean que su casa es única por esto o aquello y que intenten trasladar al precio esta cualidad. Casas realmente singulares hay un puñado. Una buena manera de descubrir si la vivienda es tan especial es preguntarse: cuántas viviendas como la mía hay en esta misma calle o en el barrio.

6. La primera impresión es la que cuenta: a la hora de enseñar la vivienda en venta no conviene dar sensación de nerviosismo o desesperación por vender la casa. Tampoco hay que exagerar en exceso los aspectos positivos de la vivienda porque puede generar desconfianza. La sensación del posible comprador durante la visita tiene que ser inmejorable, por lo que es muy recomendable mantener la casa bien aireada y ventilada, sin olores. En la medida de lo posible la visita se producirá en las horas en las que la casa goce de más luz natural. La casa ha de estar limpia y ordenada y si fuera posible, que en el momento de la visita no estuvieran presentes otros miembros de la familia, niños o mascotas domésticas.

7. Preparar una carpeta de venta: resulta muy útil preparar un archivo que incluya todos los papeles y documentos relacionados con la casa, como los recibos del pago de impuestos o que se está al día del pago de las facturas de gas, luz y agua. También puede enriquecerse esta carpeta de venta con información del edificio, los vecinos, el barrio (colegios, comercios, etc así como de los medios de transporte y/o posibles aparcamientos con los que cuenta la zona).

8. Transparencia: ser claro tiene premio, más en un momento como éste en el que el comprador tiene todo el tiempo del mundo y puede comprobar que todo está en las condiciones en las que el vendedor asegura. Si la vivienda tiene algún fallo o vicio oculto es mejor ser transparentes y no ocultarlo, ya que si se descubre antes del cierre de la operación generará una gran desconfianza y probablemente provocará que no llegue a buen puerto.

9. Diferenciar al comprador del cotilla: cualquier casa que sale al mercado recibe, las primeras semanas, multitud de llamadas, de interesados que van a ver la vivienda o se interesan por el precio. En muchos casos son los vecinos. Pasado el primer impacto, el vendedor que pensaba que la venta iba a ser rápida ve cómo las llamadas y los emails van perdiendo fuerza y se pregunta qué está pasando. Simplemente los cotillas han satisfecho su curiosidad y empieza realmente la venta. Centrar la atención en aquellos visitantes que estén realmente interesados frente a aquellos que sólo curiosean supondrá un enorme ahorro de tiempo y esfuerzo. Para ello es importante tener en cuenta algunos puntos que facilitan el análisis: la motivación para la compra, si es realista respecto a las expectativas de precio, si es abierto y coopera, si ya ha visitado el banco y conoce sus posibilidades financieras o si tiene tiempo suficiente para el proceso de compra.

10. Escuchar ofertas: no hay que ponerse "fronteras rojas" ni asumir que hay un precio mínimo por debajo del que no se venderá la vivienda. En muchas ocasiones los vendedores aceptarían ofertas que rechazaron en el pasado y que ya nadie las va a presentar, y siguen rechazando ofertas que en un futuro podrían aceptar. En un escenario como el actual rechazar una oferta puede suponer un futuro lamento. Es necesario estar dispuesto a escuchar ofertas y valorarlas. De todas maneras, hay que diferenciar entre aquellos posibles compradores que realizan una oferta real y aquéllos que la hacen sabiendo que no se va aceptar. Recibir ofertas a través de un profesional inmobiliario suele ser una buena manera de filtrar el interés del comprador.