Los reguladores minimizan el impacto que tendrá Basilea III
Dos informes hechos públicos ayer por los supervisores financieros internacionales consideran que la nueva normativa de capital y liquidez para la banca, conocida como Basilea III, tendrá un impacto muy reducido en la economía mundial. Restará 1,2 puntos del crecimiento del PIB mundial el cuatro años.

El Comité de Supervisores de Basilea, integrado por los responsables de los principales bancos centrales del mundo, salió ayer a la carga para defender la implantación de los nuevos requerimientos de capital y liquidez, conocidos como Basilea III. El organismo divulgó ayer dos estudios en los que se evalúa el impacto macroeconómico que tendrá la nueva regulación.
Los informes reconocen que Basilea III puede reducir el crecimiento económico mundial en 0,4 puntos porcentuales, de media anual, durante cuatro ejercicios, pero argumentan que las ganancias en estabilidad financiera serán mucho mayores.
De esta forma, el Comité de Basilea responde a la patronal del sector bancario mundial, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, en sus siglas en inglés) que hace unos meses cifró en un 3% el recorte que sufriría las economías de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, hasta 2015, de aplicarse la nueva normativa de capital.
El director del Fondo de Estabilidad Financiera y gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi, explicaba ayer que "el análisis es exhaustivo" y que "muestra que los costes macroeconómicos de implementar estándares más fuertes son manejables..., mientras los beneficios a largo plazo para la estabilidad financiera y el crecimiento económico son sustanciales".
La propuesta del Comité, reelaborada en julio tras conocer la opinión del sector, establece que los bancos retengan tres euros por cada 100 que prestan, y endurece los requisitos para que un activo pueda ser considerado como capital de alta calidad.
En los informes de ayer se incide en que la progresiva adopción de los nuevos estándares de solvencia, que no tendrán pleno efecto hasta 2018, reducirá significativamente el impacto sobre los bancos.
Cómo salir indemne de la nueva regulación
El estudio hecho público ayer, en el que también ha participado el FMI, da algunas fórmulas a las entidades financieras para sobrellevar mejor las nuevas exigencias en materia de solvencia. En concreto, recomienda a los bancos que compensen el coste de recabar más capital recortando costes y los sueldos de los directivos. También apunta que, dado que los inversores percibirán al sector como menos arriesgado, podrán encontrar dinero más barato.El estudio también aclara que, aunque el capital se encarezca, los bancos pueden buscar fuentes alternativas de financiación, a través de los mercados bursátiles y los ingresos provenientes de empresas no financieras. Además, señala que los bancos más grandes y solventes tendrán menos dificultades para financiarse.