Nueva tecnología

El cine en 3D con sabor español salta a las pantallas

Entropy estrena la primera producción europea con esta tecnología

El cine en 3D con sabor español salta a las pantallas
El cine en 3D con sabor español salta a las pantallas

Un caballo alado, un león que habla o una flor capaz de salirse de la pantalla y dar consejos al oído del espectador. Son personajes de Magic Journey to Africa, la película que inaugura la producción europea de películas de acción real en 3D. La empresa zaragozana Entropy Studio se ha encargado de dar vida a tan singulares criaturas. Y guarda otros muchos proyectos en cartera, que se sumarán a otras cintas salidas de la factoría española, como Torrente 4 que se rueda en la actualidad, filmadas con esta tecnología.

Iñaki Lacosta, Jaime Cebrián y Jordi Costa han especializado su empresa en 3D estereoscópico, el revulsivo que estaba necesitando el cine para que los espectadores volvieran a llenar las salas de exhibición.

Los críticos reconocen que su trabajo es tan perfecto que, si James Cameron hubiera rodado su Avatar en Europa, habría contado con el equipo de Entropy. De hecho, tras el estreno de su experiencia europea, los empresarios están viajando continuamente desde Zaragoza a Los Ángeles (EE UU), la meca universal del cine.

"Al igual que en EE UU, desarrollamos nuestro propio software", dice Jaime Cebrián

Jaime Cebrián e Iñaki Lacosta llegaron al mundo de la empresa a través de esa emoción estética que únicamente los artistas pueden palpar. Licenciado en Arte el primero y pintor el segundo empezaron a interesarse por las nuevas tecnologías como fórmula expresiva. Comenzaron con Más de 1.000 cámaras velan por tu seguridad, la primera película digital hecha en España. "La tecnología ha avanzado tanto en tan poco tiempo que aquello parece la prehistoria", dice Cebrián, que, a la temprana edad de 32 años, está saboreando las mieles del éxito profesional y empresarial.

Soluciones integrales

Entropy inició su actividad en 1998, aunque sus promotores acumulaban una experiencia individual de varios años. "Nuestra idea fue poner en contacto a gente creativa procedente de las más variadas disciplinas. De esta forma pensamos que podíamos ofrecer a nuestros clientes soluciones integrales de comunicación visual", señala Cebrián. Así han ido creando más de 250 producciones audiovisuales. Suyos son, por ejemplo, los efectos especiales de La habitación de Fermat o The Frost. Cebrián reconoce que, "mientras en Estados Unidos y Nueva Zelanda, la realización de cine 3D estereoscópico se está convirtiendo en algo habitual, en Europa el proceso está siendo lento. A los productores les da miedo, porque se trata de algo nuevo". El empresario asegura que "Entropy cuenta con estaciones de trabajo de última generación, un sistema de almacenamiento masivo de gran capacidad, que se comunica con el exterior a través de fibra óptica. Al igual que en Estados Unidos, nosotros desarrollamos nuestro propio software, aunque el entorno sea menos propicio. De hecho, una de las mayores dificultades ha sido el formar un grupo idóneo para abordar proyectos ambiciosos, que son la vida de esta empresa".

Trabajar para Hollywood

Participar en los grandes proyectos de Hollywood es la culminación de la dilatada experiencia acumulada por Entropy Studio. Una biografía jalonada de premios. El año pasado, la empresa zaragozana participó en el desarrollo de los diez spots publicitarios de mayor envergadura en España. Así, el anuncio de Hidromasajes Roca fue distinguido con el Sol de Oro del Festival Internacional de San Sebastián y la Medalla de Oro en el Festival Iberoamericano.

Jaime Cebrián, fundador de la empresa, subraya que "si crear seres animados que interactúen con las personas es ya complicado, la dificultad se multiplica en el caso de una película estereoscópica, que produce imágenes capaces de proporcionar una impresión de profundidad similar a la que percibe una visión normal. Sin embargo, debemos trabajar con dos fuentes de imagen, una para el ojo derecho y otra para el izquierdo y duplicar el tamaño de cada fotograma para dar la máxima calidad en todo momento".

Añade que "en la práctica, se multiplica por cuatro el tiempo de render (generación de imagen desde el modelo) y, habida cuenta de que trabajamos para dos ojos, cuando el fotograma esté listo, el tiempo de producción se habrá multiplicado por dieciséis".