El diseño del Presupuesto

Salgado descarta subidas de impuestos, aunque no renuncia a "pequeños ajustes"

"La estructura fiscal actual es suficiente para cumplir los objetivos de déficit". Con esta frase, la ministra de Economía, Elena Salgado, descartó ayer que el Ejecutivo esté pensando en subidas de impuestos, aunque no cerró la puerta a pequeños ajustes, que se ceñirían al IRPF. "Estos retoques se harían por cuestiones de equidad, no con afán recaudatorio", aclaró.

Salgado descarta subidas de impuestos, aunque no renuncia a "pequeños ajustes"
Salgado descarta subidas de impuestos, aunque no renuncia a "pequeños ajustes"

La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, se encargó ayer de apagar el incendio declarado por el ministro de Fomento, José Blanco, a principios de agosto al retomar el debate sobre una subida de impuestos para aquellos contribuyentes que más ingresos declaran. "En 2010 hemos hecho las modificaciones fiscales necesarias para cumplir los objetivos de déficit fijados en el plan de austeridad (un 6% en 2011 y un 3% en 2013). Entendemos que la estructura fiscal actual es suficiente para cumplir con esos objetivos", declaró en una comparecencia junto al titular de Fomento, con la que trató de acallar los rumores sobre nuevas subidas en el IRPF para cuadrar unas cuentas públicas, seriamente dañadas por la caída de los ingresos y el incremento de los gastos.

No obstante, Salgado no cerró la puerta a pequeños ajustes en algunas figuras impositivas, que sólo estarían basados en términos de equidad y no con afán recaudatorio. "En este momento tenemos capacidad recaudatoria suficiente para cumplir con los compromisos de gasto fijados para 2010 y 2011. Si hay que hacer algún pequeño ajuste se hará para favorecer la equidad, no con ánimo recaudatorio, y se planteará en los presupuestos, aunque todavía no hay nada decidido", recalcó.

Y esas modificaciones, tal y como explicó Salgado, se limitarían en exclusiva al IRPF, ya que la ministra de Economía descartó retoques en el impuesto de sociedades, que grava los beneficios de las empresas, y se mostró satisfecha con la recaudación procedente del IVA, cuyo tipo general y reducido se vieron incrementados en dos puntos y un puntos, respectivamente, desde el 1 de julio. "En este momento no hay ningún proyecto de reforma del impuesto de sociedades y la recaudación por IVA, a falta de seis meses, va de acuerdo con lo previsto e incluso por encima de lo estimado", recalcó.

"La actual estructura fiscal es suficiente para cumplir el objetivo de déficit en 2011"

De hecho, el Estado obtuvo en el primer semestre del año 2.800 millones más que en 2009 gracias a algunas de las subidas fiscales aprobadas, como las que gravan los hidrocarburos y el tabaco, o la supresión de algunas medidas extraordinarias de gasto, como la rebaja de los 400 euros en el IRPF; y el incremento del gravamen sobre el ahorro. De los 2.800 millones, el mayor ahorro procede de la supresión de la deducción de 400 euros, ya que ha implicado un incremento de las retenciones que se aplican a los asalariados, pensionistas y autónomos, a través de las cuales se ha conseguido una recaudación extra de 1.635 millones. Por su parte, el alza de impuestos sobre el tabaco y los hidrocarburos generó unos ingresos adicionales de 1.020 millones, mientras que el incremento del gravamen sobre el ahorro supuso una inyección de 200 millones.

Presión fiscal

Pese a que la ministra de Economía descartó nuevas subidas de impuestos, sí recalcó que el Gobierno cuenta aún con margen para nuevos incrementos impositivos si fueran necesarios, ya que la presión fiscal (que mide lo que representan los impuestos en el conjunto del PIB) está muy por debajo de la media europea. "En cualquier caso, es más baja que la media de la UE, ya que según datos de la Comisión Europea, la presión fiscal española se situó en el 30,5% del PIB, frente al 38,7% de la zona euro", subrayó la vicepresidenta segunda, quién avanzó que la presión fiscal se situará este año entre el 31,7% y el 32% del PIB, aún lejos de la media europea.

Muchas de las ayudas y medidas aprobadas a lo largo de los dos últimos años, como el cheque-bebé (que ofrecía 2.500 euros por hijo); o la deducción por compra de vivienda, se han eliminado para frenar el gasto y cumplir así con los objetivos de reducción de déficit fijados por Bruselas. "Eso no significa que no fueran adecuadas, simplemente teníamos recursos disponibles y ahora no los tenemos, por lo que hemos tenido que suprimir esas ayudas", recalcó Salgado, quién rechazó que no se haya introducido progresividad en la estructura fiscal de España. "Tenemos que seguir avanzando en la progresividad y en la redistribución del gasto.

El incremento del IVA no ha afectado a los alimentos de primera necesidad que están gravados con el tipo superreducido (4%), mientras que la deducción por vivienda o la deducción de 400 euros en el IRPF se han mantenido para las rentas más bajas. Hemos introducido progresividad, aunque siempre se puede mejorar. Nosotros no somos quienes debemos considerar si es suficiente o no", aseguró.

Salgado también se mostró contraria a la creación de nuevas tasas para generar más ingresos, tal y como ha anunciado el Gobierno de EE UU, que cobrará 14 dólares a cada turista extranjero. "Siendo respetuosa con las competencias que corresponden a las comunidades autónomas en materia turística, no me parece una buena idea, ya que en ningún caso favorecerá al sector. No tengo noticia de que ninguna administración esté barajando esa idea", insistió.

Incrementos en las comunidades

Descartadas nuevas subidas en los impuestos especiales, en sociedades o en el IVA, la única vía para generar más ingresos sería a través del IRPF, tal y como sugirió el Ministerio de Economía a finales de junio. El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, afirmó entonces que se estaba estudiando la posibilidad de subir el IRPF a las rentas más altas (aquellas que declaran ingresos superiores a 60.000 euros al año), con carácter transitorio, lo que apenas elevaría unas décimas la presión fiscal en España. La idea recibió fuertes críticas por parte de los analistas y de los técnicos de Hacienda, que consideraron la iniciativa poco efectiva, ya que apenas el 4% de los contribuyentes declara obtener ingresos superiores a 60.000 euros, con lo que el impacto en términos recaudatorios sería muy bajo. Pese a ello, la gran mayoría de las regiones ha optado por elevar el tramo autonómico del IRPF para las rentas más altas.

En este movimiento se han quedado solas las regiones presididas por el PSOE, puesto que las gobernadas por el PP han descartado retoques en este impuesto e incluso alguna, como Madrid, los ha bajado.

Excepto Castilla-La Mancha y Aragón, el resto de comunidades socialistas ha incrementado el tramo autonómico. El mayor aumento le corresponde a Cataluña, que ha subido cuatro puntos en el tramo autonómico hasta situar el tipo marginal en el 47% para aquellos que cobren más de 120.000 euros.

Las reacciones

PP. María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, criticó que el Gobierno siga dando bandazos en lo económico y que tenga como única propuesta subir los impuestos. De hecho, registró ayer una solicitud para que los responsables del Gobierno expliquen sus propuestas en el Congreso.

PNV. El presidente del PNV en Vizcaya, Andoni Ortuzar, calificó ayer de "poco seria" la actitud de cambio permanente del Ejecutivo, "ya que cada seis meses especula sobre política fiscal". Ortuzar rechazó más subidas y recalcó que aún existe margen para contener el gasto público.

CiU. El diputado de CiU Josep Sánchez Llibre reclamó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ponga orden en el Ejecutivo para evitar que las contradicciones de los ministros de Economía y Fomento sobre impuestos creen incertidumbre en los mercados.

UPN. El secretario general de UPN, Carlos García Adanero, afirmó ayer que el Gobierno debería "administrar mejor el dinero que recauda" en lugar de plantear una subida de impuestos y subrayó que su formación "no tiene ninguna intención" de aumentar los tributos directos en Navarra.

Jordi Sevilla. El ex ministro socialista recordó ayer que "será inevitable" en los próximos años plantearse el debate sobre la financiación del gasto público, que se realizará a través de la creación de tasas, impuestos o precios públicos. "Es más, va a ser imposible bajar los impuestos", subrayó.

Inspectores. El secretario general de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda, Francisco de la Torre, consideró ayer oportuna una reforma profunda del impuesto de sociedades y pidió mayor dureza en la lucha contra el fraude fiscal y en el recorte del gasto para aumentar la recaudación.

747. 295 declarantes

De los 18,7 millones de personas que presentan la declaración de la renta, según los últimos datos correspondientes a la liquidación de 2008, tan sólo 747.295 contribuyentes afirman tener unos ingresos superiores a 60.000 euros. El grueso de los declarantes se concentra en el tramo entre 12.000 y 21.000 euros de ingresos, con 5,2 millones (el 28% del total).