José María Roger - Presidente de Fersa Energías Renovables

"Los analistas nos pedían un plan inversor a largo plazo"

La compañía prevé cuadruplicar su capacidad eólica hasta los 560 megavatios en 2014. El presupuesto total necesario para implementar este plan alcanza los 425 millones, incluyendo desinversiones de 100 millones. Y todo esto pretende conseguirlo sin ampliaciones de capital.

"Los analistas nos pedían un plan inversor a largo plazo"
"Los analistas nos pedían un plan inversor a largo plazo"

Las perspectivas de futuro de la energía eólica han mejorado en los últimos dos meses con la clarificación del sistema tarifario y de la financiación de los proyectos. Además, para José María Roger, presidente de Fersa Energías Renovables, se ha producido una diferenciación positiva entre energías renovables como la eólica y la solar, uniéndose a las voces que apuntan a esta última como la causante de generar una burbuja fotovoltaica.

¿Por qué un plan de crecimiento a cuatro años ahora?

Cuando empezó la crisis financiera, el sector y los analistas valoraron mucho más los crecimientos a corto plazo. Ahora que ya ha pasado lo peor y que se empieza a vislumbrar una nueva situación. Los analistas nos pedían un plan empresarial a más a largo plazo. Por eso decidimos que tocaba hacer un plan estratégico y comunicarlo al mercado.

Una estrategia que no apela a los accionistas. ¿Esto también lo pidieron los analistas?

No. Se trata de una posición muy clara de la compañía. Si pedimos la implicación del accionista, el valor se reparte, se diluye. Hemos creído que es el momento de premiar a todas las personas que han creído en el proyecto y han apostado por él en tiempos buenos y malos. Hemos entendido que una forma para que el accionista recibiera más valor pasa justamente por no diluirlo.

La compañía destina todo el beneficio a dividendos...

Siempre se ha hecho. En la última junta salieron voces contrarias. De alguna manera no tiene sentido repartir todo el dividendo para luego buscar recursos para volver a invertir. Pero la posición del consejo es que ésta ha sido la filosofía de siempre, por lo que los beneficios recurrentes siguen siendo el camino de retribución a nuestros accionistas.

Entonces, ¿cómo se financiarán las inversiones?

Una de las principales fuentes de recursos serán las desinversiones. La banca aportará el resto. Hubo momentos en que el sistema financiero desembolsaba hasta el 90% de cada proyecto. Ahora ha bajado y estamos en el 80%. Pero es como funcionan este tipo de inversiones, igual que se hace en las autopistas y otras infraestructuras.

¿Cuáles serán los activos no estratégicos a la venta?

Las desinversiones se realizarán en función de las demandas de los inversores y de la situación de cada uno de los países donde estamos presentes. Vamos a vender de forma total o parcial activos de la cartera de proyectos, no los que ya funcionen de forma recurrente. Esto supondrá además un alivio financiero.

La Administración ha diferenciado finalmente la energía eólica de la solar fotovoltaica...

Creo que este tema ya ha quedado claro. La eólica tiene un volumen de inversión, con grandes compañías y con unas necesidades de inversión de hasta 30 millones de euros, como mínimo. En la solar fotovoltaica una señora con 50.000 euros podría acometer una inversión de 10 kilovatios. Esto automáticamente facilitó la entrada de una cantidad de inversores de fuera del sector. Es aquí donde se generó la burbuja, empezaron los especuladores, por unas primas excesivas. La solar fotovoltaica ha producido el mismo efecto en las renovables que los especuladores en el sector inmobiliario.

El sector eólico también recibe críticas porque siempre hay que duplicar la capacidad en otras energías para los días en los que no sopla viento...

Es inherente a las renovables. Quiere decir que te alimentas de algo que está ahí y no tiene coste. Dígase el viento, el mar, el sol o las olas. Viene producido por la naturaleza. Si no fuera así, sería la panacea. Por lo tanto, me parece normal que se necesite tener una compensación por otro lado, con unas energías alternativas que cubran la demanda en el momento que las energías renovables no funcionen. Y de ahí el famoso mix energético y las ideas rocambolescas de que el 100% de la energía puede surgir de la producción renovable.

Pero se personaliza en el segmento eólico porque genera una productividad menor, ¿no?

En absoluto. Hay parques eólicos con 4.000 horas de producción, y tienes una media de solares de 1.900 horas.

¿Existe algún plan de Fersa para diversificar a medio plazo en otras energías renovables?

Fersa está centrada en el tema eólico, donde tenemos mucho trabajo. Por otra parte, esto no quita que tengamos nuestros pinitos en otras tecnologías.

"Los parques marinos no funcionan en el Mediterráneo"

¿Se pueden instalar parques en sitios impensables hace años?

Se ha avanzado mucho. Recuerdo que cuando empecé en 1996 en emplazamientos que se veían impensables se han acabado instalando parques. Todo depende de la velocidad de la tecnología, que aún mejorará más. Por otra parte, la instalación de parques eólicos está estrechamente relacionada con los requerimientos urbanísticos y medioambientales. Los molinos cada vez serán más eficaces, pero esto no quiere decir que se puedan ver en cualquier sitio.

¿Y qué futuro tienen los parques marinos? ¿Existe tecnología para que sean rentables?

Los molinos generan mucha más producción en el mar porque la rugosidad es cero, a pesar de que la inversión es más elevada. Pero hay que tener en cuenta que la ubicación es muy importante. El Mar del Norte cuenta con una plataforma continental muy plana y estable. A 20 kilómetros de la costa existe prácticamente la misma profundidad, que no pasa de 35 metros. A más profundidad, la tecnología de cimentaciones ya no te permite poner estos molinos. Esto es lo que pasa en el Mediterráneo, donde a 600 metros de la costa la profundidad baja a 150 metros; imposible de cimentar.

Entonces, ¿veremos alguna solución, una alternativa a corto plazo?

Existen dos posibilidades. Una pasa por acercarse a 400 metros de la costa para conseguir los 35 metros de profundidad, y la otra supone esperar a que mejore la tecnología y que esos parques se puedan colocar no por cimentación sino tal como se instalan en una plataforma de petróleo a 200 o 300 metros de profundidad, lo que representa que te puedes llevar los parques a 20 kilómetros de la costa. Me parece que no es lo adecuado en una costa mediterránea tener a 500 metros los molinos, porque suficiente problema hemos tenido en tierra con el impacto visual para ir ahora a herir sensibilidades otra vez. Tenemos que tener un poco de sentido común. Es decir, que si no se han instalado parques en el Mediterráneo hasta ahora no va a pasar nada si no se construyen hasta, por decir algo.